Culpables

Golfos

Filmografia

Parque Temático

Visionarios



TRICK´R TREAT / EEUU-Canadá / 2008
Dirección y Guión: Michael Dougherty
Fotografía: Glen MacPherson
Música: Douglas Pipes
Intérpretes: Brian Cox, Anna Paquin, Dylan Baker, Leslie Bibb, Rochele Aytes, Monica Delain

Os juro que hay cosas que escapan a mi comprensión. Mientras la polémica sobre la X de SAW VI aún colea, y la distribuidora retira las copias y espera sentada la resolución definitiva de este desvarío administrativo, a otras películas ni siquiera se les da la oportunidad de vivir en su espacio natural: la pantalla grande. Mis pocas neuronas activas este resacoso día no llegan a alcanzar las razones por las que medianías tan idiotas como JENNIFER´S BODY no tienen problema alguno de distribución y la que nos ocupa va directa al mercado de DVD. Y no hablo ni de calidad ni de justicia en este caso: es que TRICK´R TREAT es un pelotazo comercial que podría haber amasado sus buenos euros en taquilla. Si hasta un blogero legañoso como yo lo ve... ¿en qué están pensando los distribuidores?



No hay mejor día que hoy, 31 de octubre, para comentar TRICK´R TREAT amigos, la película "de Halloween" definitiva, con permiso quizás de PESADILLA ANTES DE NAVIDAD y la obra maestra homónima de John Carpenter. Cuatro historias suceden simultaneamente en esta mágica y yanqui noche en ese tipo de barrio residencial que ya conocemos, cuatro historias independientes pero hiladas entre sí y empapadas de toda la iconografía clásica y las "leyendas urbanas" de esta fiesta ya casi universal. A modo de gozosa orgía referencial, nada falta en esta película del desconocido Michael Doughterty: psycho-killers, vampiros, zombies, espíritus burlones, hombres-lobo y, ante todo, muchos niños y calabazas. Imaginad un especial de Halloween de CREEPY impreso hace 25 años y encarnado en celuloide... eso es TRICK´R TREAT.



Pocas películas he visto ultimamente que tengan las ideas tan claras como esta y una coherencia tan marcada. Ya desde los mismísimos créditos iniciales (viñetas de un cómic en realidad), Dougherty nos avisa de lo que vamos a ver: un espectáculo netamente pulp para cualquier tipo de público por encima de los 12 años ávido de historias fantásticas y macabras con un marcadísimo sentido del humor (negro). Un sentido homenaje sin disimulos a un modo de contar historias de miedo que, lamentablemente, ya está casi extinto de las pantallas. Una recuperación  del tono y las intenciones de un tipo de cine que nació y murió en los 80, que pretendía llegar a todo el mundo por igual, sin elitismos impostados ni frikismos desaforados. Esas películas con las que, en definitiva, muchos de nosotros hemos crecido.

 

Evidentemente, TRICK´R TREAT no es exactamente una peli de terror, ni lo pretende. Su sabor pop, su ligereza y el delicioso tono que mantiene la peli se emparenta directamente con aquellas que tanto nos hicieron disfrutar, y cuya simple mención seguro que hace brotar una sonrisilla: hablo de GREMLINS, LOS GOONIES, CREEPSHOW y también de NOCHE DE MIEDO y JÓVENES OCULTOS, sólo por citar algunas. Ese cine de género "para todos los públicos" que tenía su mejor baza, precisamente, en su amplitud de miras y su negativa a excluir a nadie del festín, ni al jovenzuelo ni al adulto, ni al aficionado ni al espectador casual. Ese tipo de historias que no trataban a la chavalería como idiota, sino que fomentaba su participación y su asombro a base de imaginación, humor, ingenio, ironía y mala leche. TRICK´R TREAT tiene un poco de todo eso en su esencia, jugando además con una vieja treta que, cuando está bien hecha, funciona de maravilla: romper la linealidad/temporalidad de la narración y entremezclar las historias para que funcionen como un todo, ya sabeis, al estilo de PULP FICTION.



Sin embargo, TRICK´R TREAT no es una obra redonda. Como cualquier película de episodios, ésta tambien es irregular (no conozco ninguna que no lo sea), la potencia de la misma depende del interés de cada una de sus historias, todas no están al mismo nivel y las costuras entre ellas a  veces resultan un poco toscas. En realidad, nimiedades si lo comparamos con la gran catidad de disfrute que la peli ofrece, planificada y trabaja a nivel visual, además, con un mimo y una dedicación que trasciende la pantalla (atención a algunas transiciones, y al flashback del autobús) e interpretada  magníficamente por parte de todo el elenco, niños y adultos. Así que ya sabeis, si no quereis perderos una de las sorpresas de la temporada, no la dejeis pasar por nada del mundo. Trato hecho.

- Lo mejor: la feliz recuperación de ese espíritu y ese tono
- Lo peor: ¿por qué dura sólo 78 minutos? ¿no nos podían haber regalado una historia más?


CABEZAS




GIALLO / Italia / 2009
Nada menos que con el nombre de ese subgénero tan italiano que el propio Darío Argento hizo internacional se presenta la última obra de este perro viejo del terror. Una decisión que es toda una declaración de intenciones, desde luego. Otro día le dedicaré más tiempo a Argento, de cuánto me gusta su cine y por qué lo considero un maestro en lo suyo, pero hoy toca centrarse en GIALLO. Tras la horripilante MOTHER OF TEARS, indigno cierre a la "Trilogía de las Madres", realmente pésima, y sus correctos pero no brillantes episodios en los MASTERS OF HORROR, poco, muy poco me esperaba de GIALLO... y lamentablemente estaba en lo cierto. GIALLO pertende ser un compendio, una summa enciclopédica de su propio cine, pero la cosa se queda a medio camino de todo y, lo peor, la película respira un hastío y una falta de fuelle sorprendente para un tipo tan retorcido, estilista y barroco como Argento. Todas las constantes que tanto amo de su cine están aquí, pero todo parece avanzar a medio gas. La historia es interesante, pero da la sensación de que hubiese dado para mucho, mucho más. El detective interpretado (muy bien, por cierto) por Adrian Brody es un diamante en bruto que no acaba de brillar como debiera. Su comparsa (porque no es más que eso) Emmanuelle Seigner resulta tan fría e irritante como todo lo que interpreta esta mujer, y la Pataki lo más que logra es gritar y llorar como una posesa sin soltar ni una lágrima. Incluso el propio Argento se hace un lío con su historia (¿por qué ocultar al asesino al principio con tanto esmero cuando a los 20 min ya le vemos la jeta?) y, lo que es peor, acomete con desidia visual todos y cada uno de sus puntos fuertes: el uso de la escenografía y la arquitectura italiana para crear atmósfera, sus célebres y rocambolescos planos-secuencia y movimientos de cámara, su sádica ferocidad en los asesinatos, su delirante uso del color.. todo está aquí, sí, pero contenido y suavizado, y la contención es algo que va en contra de su propia manera de entender el cine. No os voy a decir que la película es aburrida, porque no lo es, hay destellos ocasionales de ese genio que tanto añoro (los fabulosos flashbacks, algunas secuencias aisladas), pero me temo que el viejo Argento no está atravesando su mejor momento creativo, y esta película me lo confirma. Sólo espero que GIALLO no sea para nadie la primera toma de contacto con Darío Argento, porque se llevarían una impresión errónea de este genio italiano, y probablemente no le darían ninguna oportunidad a obras maestras del calibre de ROJO OSCURO, SUSPIRIA o PHENOMENA. Una pena.

- Lo mejor: los flashbacks
- Lo peor: es un Argento muy muy muy light

CABEZAS




Ya sabeis que me gusta indagar en el cine de género que se hace por estos lares, porque pienso que, aunque muy disperso, resulta bastante estimulante (y ninguneado incluso por muchos aficionados). Tengo en la recámara NO-DO, IMAGO MORTIS y, por supuesto, REC 2, pero resulta que me acabo de topar con el trailer de LA HERENCIA VALDEMAR, un proyecto del que llevo oyendo hablar meses y que por fin parece que avanza, distribuído nada menos que por Universal. LA HERENCIA VALDEMAR es un díptico (sí amigos, serán dos películas) de terror que, según propias palabras de su director Jose Luis Alemán, pretende recuperar un poco el modo de rodar "clásico" y la imaginería gótico-romántica de montruos de la talla de Poe (la alusión en el título es clara) y, sobre todo, de Lovecraft. Ya sabeis que me tiro al cuello a cualquier cosa que huela, aunque sea de lejos, al maestro de Providence, y cual ha sido mi sopresa al ver en el trailer, en letras bien hermosas, el letrero "INSPIRADA EN EL UNIVERSO DE H. P. LOVECRAFT" como parte de la promoción. Incluso el propio Alemán ha prometido que en la segunda entrega veremos al grandote de los tentáculos en una aparición especial. Uf...

Echad un vistazo al trailer, porque, francamente, no sé muy bien qué debo pensar. Sólo espero que no hayan confundido ser clásicos con ser rancios a la hora de acometer este intrigante proyecto. No sé, no sé...




 THE HILLS RUN RED / EEUU / 2009
Si no hubiese sido por el grito de aviso de Alexcore, seguramente THE HILLS RUN RED se me habría pasado por alto. Gracias una vez más colega. Digo esto porque el slasher puro y duro no es un género que me apasione precisamente: pienso que el HALLOWEEN del maestro John Carpenter ya lo dijo todo en este sentido, y todo lo demás han sido burdas copias cada vez más aburridas, con honrosas excepciones por supuesto. Los márgenes de maniobra dentro del género son más bien escasos. Asesino enmascarado que escabecha jovenzuelos salidorros como un semáforo: rojo-inquietar estático en una esquina, amarillo-acechar jadeante en las sombras, verde-trocear adolescente. Precisamente por saber jugar con estos manidos tópicos, y por picotear con salero en otros jardines sangrientos, la película de Dave Parker ha sido una gozosa sorpresa. Para empezar, la historia me enganchó desde el principio, ¡milagro! Aunque el punto de partida es clavado a CIGARETTE BURNS, esa pequeña obra maestra catódica que John Carpenter dirigió para la primera termporada del MASTERS OF HORROR (otra vez él, ¿por qué será?), la película no tarda mucho en presentar sus propias credenciales y tirar para adelante, con concisión, ritmazo y algunos elementos sorprendentes. El bueno de Parker antes era montador, y sus tablas se notan en el ritmo que imprime a la peli y en la inserción del viejo metraje granulado, arriesgándose a cosas tan marcianas como montar una desintoxicación de heroína como si fuera un videoclip, jejeje. Más allá de la imprescindible mole con máscara (Babyface, más inquietante de lo habitual) el constante juego referencial de "cine dentro del cine" al que hace alusión el título (cosa que me encanta), a su vez título de una película maldita dentro de la peli, hace que la experiencia metalingüistica sea muy juguetona. Concebida en parte como un homenaje a esos slashers ochenteros a los que hacía referencia pero incorporando cosas de estos tiempos, como el torture-porn (del que por cierto se cachondea el  propio "director" de la peli maldita) o el más moderno survival, THE HILLS RUN RED se beneficia, además, de un último tramo bastante delirante con constantes citas cinéfilas, cuando los giros de guión se acumulan como un torbellino y todas las cartas se ponen sobre la mesa. La familia que filma unida, permanece unida amigos. Recomendada.

- Lo mejor: su frescura, una divertida combinación de cinefilia, gore, erotismo y toques de humor
- Lo peor: todos estos actores jovenzuelos me parecen clones

CABEZAS




Por cierto, parece que se edita en breve en España directa a DVD con el título de COLINAS SANGRIENTAS. Últimamente, lo más interesante/divertido del género ya ni pasa por los cines.
Imagino que ya lo sabreis, pues hoy ya ha sido publicado y ayer Matias Prats salivaba como un perrillo en celo dando la noticia en su telediario, que cada vez se parece más al extinto El Caso: ya tenemos la PRIMERA película no pornográfica clasificada X por el Ministerio de Cultura de España. Por supuesto, es una película de terror. Os recuerdo que dicha clasificación se aplica a películas de marcado carácter pornográfico o bien a aquellas que hacen una clara apología de la violencia. La afortunada: SAW VI, presumible bodrio de la más incomprensible saga de terror de los tiempos modernos, que dicen por ahí ya es la franquicia más rentable de la historia. No voy a hablar ahora de la película en sí, porque la ristra de SAW ya se me agotó en interés en la segunda entrega, y no tengo el menor interés en verla, pero sí que quiero hablar sobre qué tipo de sustancias psicotrópicas ingieren los "clasificadores", que han hecho compartir méritos a la pobre SAW VI con las insignes LAS VECINAS DE MI BARRIO ECHAN UNO A DIARIO o ANIMADORAS MENEANDO EL POM POM, todas de inminente estreno en nuestras pantallas (X).


El Comité de Clasificación, clasificando

Ante esto, y si se confirma la clasificación (por lo visto hay una "segunda vuelta"), a la distribuidora, que ya ha tirado 300 copias para el estreno previsto (mañana mismo) sólo le quedan dos opciones: o retirarla de la circulación o estrenarla en las entrañables Salas X, de las que deben quedar cinco en todo el país. Todo parece una descacharrante ida de pinza del responsable de turno (aunque recordemos que la responsable última es la ministra de cultura Ángeles Gonzalez Sinde, guionista y realizadora, para más señas), más cuando en la mojigata EEUU la película ha sido calificada R (Restricted), como todas las demás, el equivalente yanqui a nuestro Mayores de 18 años. En fin, el caso es que puede que este despropósito acabe como una película de John Waters, en una inesperada mancomunión entre los fanáticos del porno y del gore luchando codo con codo contra el establishment.



También tenemos la tercera posibilidad, y es que todo esto sea una habilidosa campaña de marketing de la distribuidora y que se la haya metido doblada al ministerio, que como mínimo ya ha conseguido que muchos se abalancen sobre la película en cuanto se edite en DVD o esté circulando por estos mundos de dios, para ver "lo fuerte" que es la película, de la que estoy seguro que no tiene nada de especial en ese sentido, y que todo ha sido fruto de una mala digestión  de cocido madrileño del señor "clasificador". No quiero pensar  qué ocurrirá cuando caiga en sus manos MARTYRS. De todos modos, los que aún ven en el cine de género el causante de todos los males de la sociedad, o los que simplemente desprecian el género porque sí, ya tienen un nuevo argumento para su particular cruzada, fruto de un incomprensible despropósito ministerial que, esperemos, no abra la veda de este tipo de censura institucional, que ya pasaría de anécdota surrealista a algo mucho más serio. Seguiremos informando.

Os dejo con el trailer de SAW 6, que como era de esperar, sólo promete más de lo mismo.


 HELL RIDE / EEUU / 2008 
¿Cómo es posible? Tienes disponible a Michael Madsen, a Vinnie Jones, a David Carradine... a Dennis Hopper, ¡por el amor de diox!. Tienes un cartel chulísimo y una promo "underground" de lo más jugosa. Tienes la mitad de la banda sonora firmada por Chingón, el grupo mariachi-rock de Robert Rodriguez. Tienes a Quentin Tarantino, sí, al sr. Tarantino avalando tu película con su nombre más grande que el tuyo en los créditos. Y, sobre todo, tienes la completa libertad de hacer lo que te venga en gana, porque además de dirigir la peli has escrito el guión y la has protagonizado. Tienes los ingredientes más sabrosones en cien kilómetros a la redonda, entonces... ¿cómo es posible que te salga tamaña mierda de guiso? No es que uno le exija a una explotation en toda regla que sea una obra maestra del cine, ni mucho menos, pero sí algo impepinable:  UN POCO DE DIVERSIÓN (y un mucho de caradura, claro). Pues ni con esas. Tratando de emular todo lo posible (pero todo: desde créditos hasta estilo, montaje, diálogos, música, personajes... todo) al señor que nos vende la peli como Productor Ejecutivo, el tal Larry Bishop (al que sólo recuerdo en un papelito en KILL BILL 2) se monta una peliculita que pretende ser muchas cosas pero que no logra en nada sus objetivos: una historia más simple que un chupete pero increíblemente mal contada, a base de flasbacks, para hacer que parezca... pues eso, de Tarantino; personajes-tipo tan mal escritos e interpretados que apenas hace que esbocemos una sonrisa en algún momento; largas secuencias dialogadas a base de sonoros "fucks" tan aburridas y estúpidas que hacen que cualquier diálogo de DEATH PROOF parezca puro Shakespeare; homenajes a los clásicos del género que más bien parecen patadas en la entrepierna (con EASY RIDER a la cabeza, claro); violencia gratuíta (no tengo nada en contra) pero sin una pizca de salero (vaya cagada) y el viaje de Peyote en el desierto peor rodado de la historia. Qué desperdicio. En fin, una monumental patraña sin interés que al menos logra dos cosas: cerrar la boca de aquellos que aún se preguntan qué le vemos a Tarantino cuando hunde sus fauces en la explotation (sólo han de comparar HELL RIDE con cualquiera de las suyas y la respuesta aparecerá ante sus ojos) y a partir de ahora cuidarme muy mucho de lanzarme de cabeza (como en esta ocasión) ante cualquier cosa que lleve el epígrafe de "producido por Quentin Tarantino". Paradojas de la vida.

- Lo mejor: Michael Madsen, todo chulería, y volver a ver a Dennis Hopper encima de una moto
- Lo peor: sus escasos 80 minutos son demasiados para este desperdicio de celuloide


CABEZAS



OFFSPRING / Alemania / 2009
El canibalismo tuvo su momento, amigos. A finales de los 70, y envalentonados por aquel  célebre zurullo filmico llamado HOLOCAUSTO CANÍBAL, toda una horda de individuos con taparrabos  y  menos delicadeza  culinaria que Alf invadieron las pantallas sin compasión. La cosa se extinguió muy rápido, y  el fugaz subgénero  pasó a mejor vida como tal. Sólo por eso ya merece echarle un vistazo a esta extraña producción alemana rodada en inglés en Canadá, ya que en parte retoma ese entrañable despiporre, aunque actualizándolo a los tiempos modernos: ahora no hay que agarrar el machete e ir a buscar a la familia caníbal a cualquier ignota selva africana, porque ellos amablemente se nos cuelan en la cocina en un curioso retruécano narrativo que es de lo poco destacable del film. Quizás el problema sea que todo me pareció demasiado inverosímil, o quizás es la tópica seriedad germana lo que hace que la película se abalance peligrosamente hacia los terrenos televisivos de sobremesa con el mítico epígrafe de "basado en hechos reales" (entendedme: hablo de un estilo general, porque si Antena 3 programa esto un domingo por la tarde la cosa acaba con alguna votación absurda en el congreso). Ese molesto aspecto de telefim y esa puesta en escena tan plana son los principales escollos que uno tiene que superar para disfrutar de esta peli, por otra parte tan entretenida como curiosa en el contexto general del género en estos tiempo. Lamentablemente, yo cada vez que veía la cueva de los susodichos me acordaba de Faunia, y la caracterización de los caníbales parece sacada del Museo de Cera. Afortunadamente, la peli tiene los suficientes alicientes (malsanos) y detalles (sangrientos) como para mantenerle a uno despierto y con interés a altas horas de la madrugada, y eso ya es un triunfo. Pasable.

- Lo mejor: en cierto modo es bastante exótica
- Lo peor: tiene tanta personalidad visual como un telefilm de sobremesa

CABEZAS


DARK FLOORS / Finlandia / 2008

Más allá de su puntual momento de fama eurovisiva, los Lordi me parecen un grupo de lo más divertido, y sus discos puro entretenimiento hard-rock ochentero sin más pretensiones. Por eso, cuando me enteré de que iban a participar en una peli de terror, con argumento de Mr. Lordi, el líder de la banda, me podía esperar cualquier cosa... menos esto. El aire festivo y desenfadado del grupo brilla por su ausencia en una película muy seria con una de esas tramas retorcidas que nos conduce a delirios metafísicos de universos paralelos y el "mal en estado puro", muy en plan SILENT HILL con figura infantil incluída, para entendernos. Lo cierto es que la película arranca muy bien: una niña con algún problema psicológico (¿autismo?) pinta convulsivamente inquitantes dibujos que anuncian ominosas presencias malignas mientras le realizan todo tipo de pruebas en un hospital para determinar su enfermedad. De improviso algo ocurre allí y su padre, acompañado de una enfermera maciza, un guardia de seguridad negro, un tipo insufrible y un vagabundo esquizo deben resolver el enigma, encerrados en el hospital (ahora desierto) y amenazados por unos seres monstruosos de origen desconocido (los Lordi al completo, of course), mientras los conflictos entre ellos no tardan en surgir y la realidad del entorno va mutando poco a poco. La pena es que este sugestivo punto de partida se ve lastrado por un desarrollo errático y gratuíto hasta llegar al punto de "todo vale", saltándose a la torera cualquier atisbo de coherencia, y encima tratando de hilarlo todo en uno de esos finales sorpresa que tan bien conocemos, pero que en este caso no tiene el menor sentido. Además, las puntuales apariciones de los Lordi soltando alaridos resultan tan gratuítas y están tal mal rodadas  (pero muy mal) que rozan el ridículo más espantoso, unos parches aislados en una buena trama que cantan tanto como mera "excusa" publicitaria para el film que lo mismo hubiese dado que apareciese el Monstruo de las Galletas o Chiquito de la Calzada, tal es la desconexión de estos personajes con la película en sí. O dicho de otra forma, no hay  manera de tragarse esos personajes disfrazados con caretas de látex de cotillón de halloween dentro de una atmósfera tan psicológica y estilizada como pretende la película. Y es una pena, insisto, porque durante la historia hay muy buenos apuntes (la vista al exterior del hospital con la lluvia "congelada", las llamadas por los interfonos, los juegos temporales entre los dos universos paralelos) y en general no aburre en ningún momento, una curiosa muestra de cine de género finlandés, algo que no abunda.

- Lo mejor: la idea de base es interesante, la película bastante entretenida
- Lo peor: ¿qué pintan Lordi en todo esto?

CABEZAS



Queridos lectores de Sesión Golfa, no hace mucho ha caído en mis manos una estupenda copia restaurada de una de las joyas ocultas de cine nipón de los 70, conocida como HOUSE, o HAUSU en original, dirigida por un tal Nobuhiko Obayashi en 1977.

La cosa promete muchos colorines y delirio oriental sin fin, pero no logro encontrar ni unos míseros subtítulos en español para poder deglutirla a placer. Así pues, dejo aquí el desesperado llamamiento subtitular, por si alguno de vosotros se topa con ellos en los habituales buceos virtuales. No garantizo su existencia, aunque me han llegado noticias de que circulan copias subtituladas.

Se recompensará con... un comentario peliculero a la carta.


THE WIZARD OF GORE / EEUU / 2007

Dentro de la absurda fiebre remakeadora yanqui, al fin una cuya existencia sí tiene algo de sentido: la nueva versión de una de las pelis menos conocidas del padrino del gore, el sr. Herchell Gordon Lewis, sinvergüenza sesentero que dedicó su vida a desmembrar chicas en bikini en sus celebradas megacaspas de chillones colores, poco argumento y nulo interés. El caso es que este remake tiene su puntito por varias razones: por su endiablado y retorcido argumento, por sus entrañables secundarios y por el rollo visual psicotrópico que el tal Jeremy Kasten le imprime al asunto. Confieso mi debilidad por las pelis en la que las drogas tienen importancia capital, y esta es una de ellas. Ese simple hecho da al asunto un acertado toque que va creciendo en despiporre hasta hacerse poco menos que incomprensible lo que, por una vez, aumenta la diversión. Da igual si al final uno no se entera de mucho: el trayecto ha sido divertido. Mezclar cierta estética retro, número de magia gore al estilo Grand Guignol (impagable Crispin Glover en su papel de Montag, deglutiendo cada palabra, obligatorio en v.o.s.), vagabundos comegusanos (genial e irreconocible Jeffrey Combs), tenderos proxenetas aficionados a las sanguijuelas (Brad Dourif, tan freak como siempre), strippers, psicodelia, investigación policial, mentiras y trucos de magia. Lástima que los protagonistas sean tan pésimos y que el guionista se líe con sus propios juegos de manos, porque por lo demás me lo pasé pipa. Un ejemplo de esas buenas-malas películas que tanto nos gustan por aquí.

- Lo mejor: los magníficos secundarios y los números de Montag
- Lo peor: vale, la película acaba siendo un cacao de narices


CABEZAS



ANTICHRIST / DINAMARCA-FRANCIA-ALEMANIA / 2009
Dirección y guión: Lars Von Trier
Producción:
Meta Louise Foldager
Fotografía:
Anthony Dod Mantle
Montaje: Anders Refn
Diseño de producción:
Karl Júlíusson
Vestuario:
Frauke Firl
Interpretación: Willem Dafoe, Charlotte Gainsbourg

Tres días, tres, he tardado en asimilar (y a ratos) la última película de Lars Von Trier para poder escribir unas palabras. Para variar, hoy empiezo por el final: si la intención del danés era rodar un puro ejercicio de estilo dentro del género, ha logrado una película sobresaliente, fascinante, hermosa y brutal. Si ha utilizado el género para una particular y ególatra purga mental que sólo a él le interesa y así ahorrarse las sesiones del psiquiatra, manipulando alegorías para compartir con el mundo sus desvaríos depresivos, me parece un ejercicio vacío y petulante. Por último, si de verdad se cree la tesis sobre la que se sostiene ANTICHRIST, y no estamos hablando de metáforas sino de una visión del mundo, la película me parece, directamente, repugnante, la mayor muestra de misoginia literal que yo he visto en una pantalla en mi vida. Aún no sé con que opción ni impresión quedarme, sinceramente, tal vez sean las tres o tal vez ninguna. Bienvenidos al frenopático.

Con un ego que no le cabe en el cuerpo, los únicos créditos iniciales de la película son el nombre de Lars Von Trier y el título, ambos al mismo tamaño (y en un pretendido guiño entre iguales, la película está dedicada al ruso Andrei Tarkovski). Como ya os podeis suponer, ANTICHRIST no es una película narrativa al modo clásico, sino un film "de tesis" en el que una hipótesis se desarrolla lentamente a lo largo del metraje para llegar a una conclusión final que muchos consideran ambigüa pero que a mí me parece transparente en su delirio. Por lo tanto, es un film en el que, realmente, apenas ocurre nada más allá de la tortuosa evolución íntima de esa pareja instalada en la tragedia por la pérdida de un hijo pequeño, apenas un bebé que comenzaba a dar sus primero pasos. Sólo hay que leer los títulos de los distintos capítulos en los que se estructura la historia para saber cual será el ominoso ambiente general del asunto: Sufrimiento, Dolor, Genocidio... la alegría de la huerta. Movida ella en principio por lo que parece un evidente sentimiento de culpabilidad llevado al paroxismo, él (psiquiatra de facto) decide pasar de tratamientos estándar y someter a su amada a un complejo proceso psicoanalítico con el fin de bucear hasta el núcleo mismo del problema patológico y cortarlo de raíz. ¿Cómo? Enfrentando a su pareja a sus miedos más profundos en el escenario mismo en el que parece que se gestaron: una cabaña perdida en el corazón de un bosque de nombre Edén, donde la mujer pasó el verano anterior con su (difunto) hijo escribiendo una especie de tesis sobre... el satanismo medieval y las matanzas de género. Lejos de funcionar como bálsamo purificador, el salvaje paraje natural actúa como terrible y psicotrópico catalizador para las obsesiones homicidas y autodestructivas de la señora ante los incrédulos ojos de su señor esposo, que cuando quiere darse cuenta de lo bruja que es su mujer (en todos los sentidos) ya sólo le resta salir corriendo, pero le resulta imposible... y hasta aquí debo contar.


¿Qué tenemos entonces? A unos trasuntos de Adán y Eva perdidos en el Edén y rodeados de toda una vasta simbología luciferina/religiosa que surge de la propia naturaleza (humana y de la otra), perdidos en una cartarsis freudiana con elementos y lugares reconocibles del cine de terror satánico/psychokiller. Tela marinera. Como ya os he comentado, la estética de la película es impecable, con algunos residuos de ese timo que fue el Dogma pero llevado a una estilización bien hermosa, utilizando un curioso elemento recurrente durante todo el film: secuencias con cámara super-lenta que rubrican algunos momentos especialmente bellos (y terribles) de la historia, como todo el magnífico prólogo en blanco y negro construído como una pequeña aria operesca. Toda la primera parte pre-bosquimana funciona como preparación del respetable a lo que se le va a venir encima, y a partir de entonces todo depende de la paciencia/complicidad que uno tenga para tragarse según que cosas. Si uno elige la opción superficial, que me parece la más sana, ANTICHRIST puede disfrutarse sin muchos problemas como una insólita película de género, y divertirse descubriendo los resortes que Lars Von Trier despliega en este sentido: cabaña semi-abandonada en la profundidad del bosque, el mítico desván polvoriento que oculta más de un misterio, el tono de autentico survival-horror de toda la parte final, con psicópata y gore incluído... Aunque tarde en arrancar, la película a este nivel funciona a las mil maravillas, perfilada, repito, con una belleza (y brutalidad) formal que quita el hipo. Sin embargo, parece que esa no es la intención última del danés, que se empeña en "cargar" de significado alegórico casi cada secuencia, cada plano, cada diálogo, dotando de una densidad al conjunto que le hace a uno pensar que aquí hay mucho más... aunque sea para mal.


Por una parte, la evolución psicológica en la mujer resulta poco menos que incomprensible a un nivel racional, y más cuando el sr. Trier insiste en subrayar la dualidad entre la pareja hasta rozar el estereotipo: él (figura masculina) representa la racionalidad, la inteligencia y la humanidad bien entendida, la bondad; ella se adentra en los abismos de la ¿locura? hasta transformarse en un ser irracional, instintivo y, claro está, malo malísimo. Angel vs Demonio en el Edén. Por otra parte, llega un momento que resulta imposible ver a los personajes como entes individuales, sino como representantes universales de su propio género, y no lo digo yo, sino que es un asunto que se explicita en varios diálogos poco antes de la explosión de violencia que desboca a la peli hasta su final. Por si esto fuera poco, Lars tira de imaginería medieval (sobre todo de El Bosco y los grabados de Doré) para reforzar esta idea de "lucha mitológica" entre el hombre y la mujer, idealizados como contrarios en el que ella se lleva la peor parte del pastel conceptual. Si realmente el danés piensa lo que creo que piensa al respecto, está para que le encierren, y cuenta con mi más sincero desprecio.


Como ya se ha hablado mucho de la interpretación de Charlotte Gainsbourg a raíz de su premio en Cannes (sobre todo referido a sus desnudos y esa ya famosa automutilación), no voy a incidir en ello: entrega total a un personaje. Sí que quiero resaltar el asombroso trabajo de Williem Dafoe, tanto o más complejo que el de su partenaire (pero menos impactante), que demuestra otra vez que es uno de los mejores de su generación. Ambos dan una palpable y física muestra de poderío interpretaivo como únicos actores de esta historia. Chapeau para ambos.


Finalmente, sigo sin saber qué conclusión sacar de esta película. Me ha fascinado y me ha repelido al mismo tiempo. Me la tragué de improviso y sin premeditación, de cabo a rabo (eso de "a ver qué tal se ve...") y me dejó una sensación muy extraña. Me parece genial y una tomadura de pelo. La entiendo y no la entiendo. Así que, aunque no sea la recomendación más divertida de la temporada, espero que alguno de vosotros/as, si os animais, me dejeis comentarios al respecto, porque otra cosa no, pero esta peli los provoca a paladas. Mientras tanto, ANTICHRIST es la segunda película Sin Cabezas de Sesión Golfa. Soy incapaz. Lars, tú si que eres el Antifistro...

- Lo mejor: su estética y acabado formal, su provocación visual, y cómo se las ingenia para que no resulte aburrida

- Lo peor: la carga ideológica que fluye bajo esas imágenes


CABEZAS
No puedor, no puedor...


Dedicado al camarada Emil... trailer completo de THIRST con subtítulos... y otros delirios orientales: lo último de Takashi Miike y Shinya Tsukamoto. Muy fuerte oiga.







Me apetecía postear unos cuantos trailers de lo que se nos avecina en las próximas semanas: por delante de todas, por supuesto, la última de Terry Gilliam, al fin con un trailer en condiciones, y que está a punto de estrenarse por estos lares. Impresionante. Después un trocito que se ha filtrado de SPLICE la esperada última peli del canadiense Vicenzo Natali (CUBE, CYPHER). Seguimos con la coña marinera de ZOMBIELAND, una comedia zombie (y van...) protagonizada por Woody Harrelson que promete diversión a paladas. Y por último el trailer de THE BOX, la última peli del siempre interesante Richard Kelly (DONNIE DARKO, SOUTHLAND TALES) basada en un relato del gran Richard Matheson.

A disfrutar!










GRACE /EEUU / 2009

El gran Alexcore me la recomendó y además me la sirvió en bandeja (gracias colega), así que vamos con GRACE, o la última vuelta de tuerca al subgénero de infantes cabrones. Y digo infantes porque la edad de la criatura, en este caso, se reduce peligrosamente hasta convertirlo en un... bebé. Estrenada con cierta polémica en Sundance supone el debut del tal Paul Solet, un tipo al que habrá que seguirle la pista desde ahora. En realidad GRACE no es del todo originalísima en su planteamiento, como se dice, basta recordar CROMOSOMA 3 (THE BREED) de David Cronenberg (con la que tiene más de un punto en común), la saga ¡ESTOY VIVO! del cachondo Larry Cohen y hasta el demencial ERASERHEAD del sr. Lynch. Lo que le da ese plus de interés a la peli, una vez más, no es el cuento, sino la forma de contar el cuento. Preñada (jejeje) de una atmósfera triste y desoladora, tremendamente fría y con look pseudo-indie, GRACE se decanta sin dudarlo por la tensión y el mal rollo (incluso la sordidez) antes que por el terror puro y duro o el gore, construyendo poco a poco una historia inexplicable que se sustenta exclusivamente en un enfermizo instinto maternal (y no sólo por parte de la mamá, sino también por la suegra) más allá de toda lógica. Que el bebé en cuestión sea o no un vampiro, como se ha dicho, es lo de menos (no lo es, amigos). Lo que importa aquí son los extraños lazos psicológicos entre la criatura y su desquiciada madre, un personaje que, como todos los demás de la función, en ningún momento resulta ni agradable ni empático. Pocos asideros emocionales deja el tal Solet para el espectador en este espectáculo minimalista que bebe (y mucho) tanto del citado Cronenberg (la frialdad de las relaciones personales) como del Polanski más enfermizo (el manto de moscas sobre el rostro del bebé, la degradación del entorno del hogar) con ramalazos lynchianos (el amanecer con la nana) y de algunos rasgos estilísticos de la "nueva ola" francesa de terror. Muchos cabos quedan suspendidos en la narración sin acabar de atarse (todo el discurso homeopático-naturista, la sexualidad lésbica de la protagonista), pero sin embargo la película logra sobradamente su objetivo: inquietar, y mucho. Además, tiene uno de esos epílogos molones que, para más inri, deja la puerta abierta... Os lo dije, no es un vampiro.

- Lo mejor: su sobrada capacidad para crear muy mal rollo
- Lo peor: es excesivamente fría


CABEZAS


DRAG ME TO HELL / EEUU / 2009
Dirección: Sam Raimi
Guión:
Sam Raimi e Ivan Raimi
Producción:
Rob Tapert y Grant Curtis
Música:
Christopher Young
Fotografía:
Peter Deming
Montaje:
Bob Murawski
Diseño de producción:
Steve Saklad
Vestuario:
Isis Mussenden
Interpretación:
Alison Lohman (Christine Brown), Justin Long (Clay Dalton), Lorna Raver (Sra. Ganush), Adriana Barraza (Shaun San Dena), David Paymer (Sr. Jacks), Dileep Rao (Rham Jas), Bojana Novakovic (Ilenka)

Hace poco hablaba de los viejos amores cinéfilos a propósito de Peter Jackson. Redondeo la jugada con algo que, para mí, no sólo ha sido un gozoso reencuentro en pantalla grande sino la confirmación de un talento ya tan universal como clásico: Sam Raimi y su reciente ARRÁSTRAME AL INFIERNO. No os voy a dar la brasa recapitulando los méritos primerizos de este cachondo mental con cara de seminarista, porque cualquier lector de Sesión Golfa debería salivar ante la simple mención de la trilogía EVIL DEAD, pero sí que quiero dar un repaso general a la (extrañísima e irregular) carrera de este tipo, capaz de hacernos vibrar de puro placer cinético con un Ash desatado motosierra y recortada en mano, pero también de hacernos roncar con los problemas existenciales de un Kevin Costner con gorra de beisbol (ENTRE EL AMOR Y EL JUEGO); capaz de hacer un ejercicio de mímesis caligráfica con el estilo de los Coen (UN PLAN SENCILLO) y de rodar un cartoon de carne y hueso único en la historia del cine (CRIMEWAVE); capaz de visualizar una de las mejores superproducciones de superhéroes (DARKMAN) y una de las peores (SPIDERMAN 3); capaz de rozar el ridículo más espantoso (RÁPIDA Y MORTAL), de colarnos un telefilm de sobremesa como prestigioso drama emocional (PREMONICIÓN) y, por último, muy capaz de llegar a la sublimación del arte de contar un cuento a medianoche (ARRÁSTRAME AL INFIERNO).


Con esta esquizofrenia estilística, entonces, ¿cuántos Sam Raimis hay filmando por el mundo? Pues hasta ahora uno solo, mutante; desde la última, una simbiosis perfecta de sí mismo. Y lo más gracioso es que el bueno de Raimi ha logrado su techo estilístico con su obra más pequeña en lustros, porque al lado de los mamotretos del Hombre-Araña, ARRÁSTRAME AL INFIERNO no es que sea una película pequeña, es que es diminuta. Hartito de productos prefabricados, ha pasado de armar todos los impersonales muebles del almacen de Ikea a pulir con mimo un precioso carillón artesanal en un garaje, disfrutando de cada detalle, y eso se nota a la legua. Se comenta el "regreso a los orígenes", y aunque algo de eso sí que hay, se trata más bien de volver a trastear con un juguete que estaba cogiendo polvo en un armario, pero no ya desde la pasión destroyer de un chaval sino desde la sabiduría cinematográfica adquirida en todos estos años y el redescubrimiento feliz de todo eso por lo que, en una ocasión, un imberbe Raimi cogió una cámara y la usó como si fuese un bate de beisbol.


Como todo en esta película es pequeño, minimalista, la historia también lo es: la maldición que una vieja gitana lanza sobre la pavisosa empleada de una sucursal bancaria por no concederle una demora en el pago de la hipoteca, y con ello perder su casa. El previsible ascenso de la chica en el banco (ascenso=ser impasible con los dramas ajenos) se ve truncado, claro, por los efectos que esta maldición tiene en la vida cotidiana de la muchacha, que poco a poco la va trastocando mental y físicamente hasta llevarla a un estado de paranoia incontrolable. Cuando, desesperada, acude en persona a pedir perdón a la vieja, es demasiado tarde: la gitana ha muerto, y con ello cualquier posibilidad de frenar los tremendos efectos de la maldición... Capitalismo VS Esoterismo en un combate a muerte, amigos... ¿quién saldrá victorioso?


Deliberadamente retro y artesanal, la progresión de la película funciona con la perfección añeja de ese carillón que os comentaba, plano a plano y secuencia a secuencia, nada falta y nada sobra en un asombroso ejercicio de in-crescendo narrativo pulido hasta el mínimo detalle en el que cada giro en la historia la hace avanzar impasible hasta ese aldabonazo final. ARRÁSTRAME AL INFIERNO es uno de esos casos (milagros) en los que cada escena es un tour de force en sí misma, pero que nunca desequilibra el conjunto. Os podría hablar de la extraordinaria secuencia del banco con la vieja, un ejemplo de maestría en la planificación digna del mejor Hitchcock, o de la cena con los padres del novio, simplemente perfecta en su creciente tensión, que va desde la normalidad al delirio en apenas 5 minutos. Cualquiera de los ataques de la Lamia, ese espíritu satánico que acosa a la prota (y que no es más que... ¡una sombra!), es asombroso por su sencillez, por su transparencia, por su efectividad. Y así con cualquier momento de la peli agarrado al azar, os lo seguro. Aunque como veis la historia es un ejemplo clásico de "cuento de miedo a medianoche", nada en la peli resulta acartonado (aunque sí artesanal, insisto), y eso es gracias al cachondo punto de vista con el que Raimi mira a la historia y a sus criaturas. Sin caer nunca, insisito, nunca en la parodia, el sentido del humor cafre y repugnantillo de Raimi campa a sus anchas por todo el metraje. Otro ejemplo de maestría: la secuencia del ataque de la vieja en el coche, rodada de tal manera que es capaz de provocar tanto el sobresalto, como la tensión y la carcajada, todo en uno, estirando el tempo narrativo como un chicle para que la cosa funcione como tiene que funcionar. Por supuesto, los toques hiperbólicos made in Raimi tampoco están ausentes en la función (¿qué hay más cartoon que a alguien le caiga un yunque en la cabeza y los ojos le salgan disparados de las órbitas?), pero perfectamente dosificados. Pienso también en la pobre Alison Lohman, y cómo tiene que soportar que Raimi le introduzca reiteradamente por la boca (con perdón) todo tipo de asquerosidades, vómitos, gusanos, babas de vieja... con una saña tan gozosa como chocante, retorciendo su imagen de actriz "sana, adolescente y pavisosa", algo así como si a la Hannah Montana esa le lanzasen boñigas de vaca durante todo un concierto, redondeando el festín con la juguetona banda sonora de Christopher Young.


Resumiendo, aunque seguro que muchos la tachan de paso atrás en la carrera más industrial de su director, que a muchos otros les parezca un producto algo caduco y trasnochado (incluso demasiado cutre en los trucajes respecto a lo que la industria tiene malacostumbrado al personal) y que la mayoría opine que es de esas obras menores en la filmografía de cualquier director con un mínimo de prestigio, ARRÁSTRAME AL INFIERNO, para un servidor, supone una joyita atemporal, una obra de autor incontestable y, hasta el momento, la cima estilística y narrativa de ese geniecillo inquieto llamado Sam Raimi. Evidentemente todo depende del interés que uno ponga en este tipo de cuentos de miedo, pero lo que es irrefutable es que, se mire por donde se mire, cinematográficamente la película es una auténtica maravilla hecha desde y para el disfrute y la diversión de cualquier aficionado al género. Una pasada.


- Lo mejor: ni le sobra ni le falta nada

- Lo peor: la excesiva utilización, en momentos muy puntuales, del estruendo para provocar el susto


CABEZAS