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Mientras ultimo la habitual lista de lo más mejor/peor del año cinéfilo que nos abandona (paciencia, pardiez), fumándome las últimas horas con fiebre y una leve contractura en el cuello (¡lárgate ya 2011!), tengo que hacer un paréntesis y comentaros acerca de ALAS NEGRAS. Proyecto autopublicado de un amigo y antiguo colega de curro, Jose Antonio Bravo (Toni para los amigos), excelso dibujante/ilustrador y especialista en storyboards y diseño de personajes, ALAS NEGRAS es su primer cómic finiquitado. Como la industria comiquera de este santo país tiene pocas luces y se dedican a comprar sagas y reeditar viejas glorias, mirando para otro lado a nuevos talentos indiscutibles, el amigo Toni, ni corto ni perezoso, se ha fundado editorial propia, NONÉMESIS, y se ha lanzado sin red al proceloso mundo de la autoedición. Bravo, Jose Antonio!


Desde SESIÓN GOLFA te aplaudimos y ya estoy disfrutando, en formato físico, de este estupendísimo cómic, espero que el primero de una larga y exitosa lista, porque ni calidad ni talento (ni proyectos) le faltan. No os voy a vender este cómic porque se vende por sí solo nada más echar un vistazo, al azar, a cualquiera de sus detallistas y hermosas páginas en un impactante blanco y negro de las que os pongo un ejemplo. 


Estas suculentas 60 páginas ya a vuestra disposición por el increíble precio de 8€ (gastos de envío incluidos), o lo que viene a ser lo mismo, un jodido regalo amigos.

¿Dónde?

Pues ya podéis pinchar en el blog de NONÉMESIS para bichear, y pedir vuestro ejemplar de ALAS NEGRAS en su propio blog, AQUÍ MISMO. No hay excusas y...

... daos prisa porque, como sabéis, el puto mundo se acaba e 2012, así que comenzad a exprimirlo desde esta misma noche.

Nos vemos!


Parece que las grandes distribuidoras se han puesto las pilas en estos últimos días y han sacado a la luz algunos de los trailers más esperados de cara a 2012. Aquí os dejo tres de ellos. Babeando especialmente con PROMETHEUS, amigos.


GREEN LANTERN/2011/EEUU
Linterna Verde siempre ha sido un segundón en el universo superheroico yanqui, vertiente DC, aunque si se quiere escarbar goza de algunos elementos curiosos, en especial esa especie de cosmología kitsch que es la esencia misma de su existencia. Un rollete más cercano a las trotonas y ligeras space-operas de Flash Gordon que a las movidas psicopáticas de otros tipos con mallas. Lamentablemente, todo lo bueno del cómic original (que tampoco conozco en profundidad, confieso) se va al garete con esta mecánica, inane, tontísima y sólo ocasionalmente brillante adaptación, comandada por el todoterreno Martin Campbell, un tipo que goza de cierto prestigio que yo no acabo de comprender. Así pues, y porque la Warner sigue en sus trece de competir con la Marvel vía DC Comics, GREEN LANTERN se estrenó con todos los fastos que el "salvador del blockbuster", el 3D estereoscópico, fue capaz de ofrecerle. Película carísima de escaso interés, la cosa comienza con uno de esos prólogos llenos de "money shots" (esos planos en los que el estudio debe demostrar dónde se ha gastado tántos dólares) que nos ponen en situación por la vía rápida, pero que sorprende por su regulera acumulación de efectos CGI, algunos tremendamente cantosos y rudimentarios para un mamotreto veraniego como este. Hasta feos, diría yo. La cosa no mejora cuando entra en acción Hal Jordan, que se configura como un personaje realmente idiota, un supuesto tipo adulto con el encefalograma de un adolescente en celo, que pretende ser simpaticote pero que un guión nefasto le hace pronunciar algunos de los diálogos más sonrojantes del año. Ryan Reynolds, que se pasa la peli quitándose y poniéndose la camisa para exhibir pectorales, poco puede (o quiere) hacer con su desganada interpretación, por no hablar de un Tim Robbins (obligatorio secundario "de carácter") con perenne expresión de estar esperando el cheque. Los discursitos USA de patriotismo-autoayuda de bolsilibro de tercera se suceden sin compasión, rozando el "efecto TOP GUN" en el que el bueno se define como un "tipo de acción" mientras que el malo, científico, por supuesto, es el "tipo de ideas" (sic), y claro, ya se sabe que el pensar en algo más que en ir al gimnasio, salvar el mundo a ostias y tirarse a la titi macizorra puede llevar a la locura. Al menos, el supervillano de la función, bilocado aquí entre la entidad 3D Parallax y el susodicho científico que interpreta con acierto Peter Saasgard, tiene momentos chulos. Por un lado, Parallax tiene planos sorprendentemente lovecraftianos (o  será mi obsesión con el tema...), como esa cosa que viaja por el espacio sembrando el caos a su paso, y por otro, el debilucho científico logra elevadas cotas de patetismo y repulsión, sin duda lo mejor de la función. En medio de todo, mucho ajetreo y confusión, diseño de producción horterilla y mucho brillo verde, todo ello envuelto con torpeza narrativa, memez y comicidad infantiloide. Película apresurada e inane que no ofrece nada más que lo que puedes ver en sus trailers. Lo peor con mallas del año.

- Lo mejor: Parallax y el científico infectado

- Lo peor: tonta, sosa, impersonal, torpe, prescindible

  CABEZAS



 APOLLO 18 / EEUU / 2011
El temita de la primera misión tripulada que pisó la luna, y de las posteriores, ha traído cola. Muchas teorías conspiranoicas desde entonces, en especial estas dos que afirman que: 
1. El hombre nunca pisó la Luna. Todo el tingladillo lo rodó Kubrick en unos estudios de la 20th Century Fox a cambio de que la NASA le pasase material reservado para la postproducción de 2001. Conociendo al señor Stanley, me parece una hipótesis más viable que:
2. El hombre sí que llegó a la Luna, y regresó de milagro, pero hasta allí no volvió ni el tato desde entonces porque les recibieron una horda de selenitas destroyers. 
Tomando como premisa esta segunda opción, el español Gonzalo López-Gallego consiguió la financiación justa, por vía de los Weinsteins, nada menos, para levantar este falso documental que narra las vicisitudes de dos astronautas yanquis en la inexistente misión que da nombre a su peli. APOLLO 18 es una peliculita apañada, funcional y resultona en sus intenciones, que son parcas: crear tensión y, si se puede, un poco de miedo. Bien contada y sin alardes, aprovechando su ajustado presupuesto al máximo, toda la premisa y planteamiento mola, con algunas secuencias muy logradas (como el descubrimiento de la nave rusa...) pero el principal escollo de la peli es que crea unas espectativas demasiado altas para la resolución final, que se precipita hacia unos estándares demasiado comunes. Mucho más interesante hubiese sido un "enemigo" más inquietante, abstracto, original, unas cuantas dosis más de riesgo y, ya puestos, algo de gore y tripillas para alegrar la función, porque el material de partida lo pedía a gritos. Ayuda, no obstante, su también ajustado metraje a que la cosa no aburra en ningún momentos. Así pues, falso documental apañao para una de esas tardes tontorronas, amigos. No está mal.

- Lo mejor: su crescendo inicial hasta la nave de los soviéticos

- Lo peor: ¿arañas espaciales? ¡Bah!

  CABEZAS

 ANOTHER EARTH/EEUU/2011
Sitges 2011 todavía colea. Gracias a la inestimable ayuda del amigo alexcore y su imprescindible MELTING MAN, siempre al quite en estas labores (¡gracias man!) he podido hacerme con una prístina, perfecta copia de ANOTHER EARTH, premio a la mejor actriz para Brit Marling (también coguionista, por cierto), que ya venía respaldada por el Premio Especial del Jurado en Sundance. Con estos precedentes, vamos acotando el terreno. ANOTHER EARTH es una de esas pelis de combustión lenta, que sólo tangencialmente toca el género fantástico (ciencia-ficción en este caso), hundiendo su esencia en el drama psicológico intimista. Muy intimista. Cahill hace malabares y parte de dos premisas básicas a priori de difícil simbiosis: tragedia vital (culpa y redención) + teoría de multiversos (o algo así), todo ello resumido en la recurrente imagen que define la película, esa Tierra hermana (¿gemela?) dominando el azul celeste del cielo, paradoja existencial que quiere ofrecer a sus criaturas una segunda oportunidad... ¿o quizás no? ¿Los habitantes de Tierra 2 la llamarán así? ¿O nosotros somos Tierra 2, la imagen especular de la verdadera Tierra, que ahora se muestra en todo su esplendor sobre nuestras cabezas? Canela fina, amigos, cine de ideas sobre artificios (no hay un sólo efecto especial en la peli más allá de esa imagen y el brillo del cabello de la Marling al trasluz) que, insisto, acaricia un drama existencial hermoso y doliente, de detallista factura, sobrias imágenes y escasos diálogos, emocionante de verdad sólo cuando ha de serlo, bañado por un frío romanticismo existencial, cine de personajes y vida, en suma. Ese "otro cine fantástico" que, por poner referentes en este caso, estaría cerca de Julio Medem, Brad Anderson, de mi amado-odiado Wim Wenders o incluso de un Darren Aronofsky hasta el culo de valium. Brit Marling se la juega con una Rhoda que, si bien no destaca en un principio, poco a poco va ganando enteros con una interpretación sutil (algo catatónica), logrando que cada una de sus (contadas) sonrisas iluminen la pantalla. Amor, culpa y redención, autodestrucción, sentimientos telúricos que remueven y conmueven a una adolescente y que Cahill sabe desgranar y explicar sin exabruptos ni alardes por la cara, dando sentido y evolucionando en cada secuencia (atención al emocionante momento en el hospital con su compañero de trabajo). Sin embargo, ANOTHER EARTH no es una película redonda. Gravitan sobre su plácida hermosura algunos tiempos muertos que no aportan demasiado, cierta cosa chunga new-age a ratos (ese piano minimal tan trillado, esos violines dispuestos a hacer saltar la lágrima), además, por supuesto, del discutible y discutido plano final. Si bien en su momento me pareció una cagada, con el paso de las horas he cambiado de opinión: no sólo no es un final abierto, sino que lo veo perfectamente coherente y brillante en su sencillez. Algo que se puede extrapolar a toda la peli, una de esas que crecen y ganan enteros en nuestro interior tiempo después de su visonado. Curioso que EL ÁRBOL DE LA VIDA, MELANCHOLIA y ANOTHER EARTH, tres de las mejores películas de 2011, hayan dirigido su mirada hacia los cielos desde las lindes del fantástico, o lo que es lo mismo, de la imaginación humana. Por algo será...

PD: aunque lo he leído en decenas de webs, ANOTHER EARTH no es la ópera prima de Mike Cahill. Rescatad inmediatamente su anterior peli, EL REY DE CALIFORNIA, si quereis pasar un rato delicioso.

- Lo mejor: su contención, sencillez espartana y tremenda belleza

- Lo peor: por momentos puede parecer un corto algo estirado

  CABEZAS