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APARTMENT 143/España/2011
EMERGO, el debut en el largo de Carles Torrens con guión (y apoyo financiero) de Rodrigo Cortés (CONCURSANTE, BURIED, RED LIGHTS) se estrenó en Sitges 2011 con cálida acogida. Desde entonces ha tenido una sólida carrera comercial allá donde se ha estrenado (con el título de APARTMENT 143), menos, por dantesco que parezca, en España. Gracias a la gente de Artistic Metropol, por fin EMERGO se puede ver en pantalla grande en Madrid. Aunque no se trata de ninguna obra maestra, ni de lejos, EMERGO es una más que digna muestra de ese cine paranormal a vueltas con fantasmas encabronados y entornos cotidianos (lejos quedaron las vetustas casas encantadas de regusto gótico) que utiliza a granel el formato del falso documental multi-cámara y multi-formato de texturas granuladas y caseras. ¿Tendencia ya un tanto cansina?. Puede ser, aunque EMERGO se posiciona como una puesta al día del clásico POLTERGEIST (y de la reciente INSIDIOUS) para los consumos audiovisuales del s.XXI. Aunque tramposa en su desarrollo con todas esas idas y venidas teóricas sobre los acontecimientos y, sobre todo, en su postiza y facilona resolución, la película de Torrens funciona estupendamente como lo que es, con una puesta en escena resolutiva, una interesante dosificación de los elementos terroríficos y, sobre todo, en pequeños detalles cotidianos rara vez vistos en este tipo de historias, que la hacen muy disfrutable sobre todo en buena compañía. Nada que envidiar pues a cualquiera de esas propuestas tan exitosas que pululan por ahí y que todos tenemos en mente aunque, insisto, ya va siendo hora de una vuelta de tuerca a este muy trillado subgénero. Ideal para marcarse una sesión doble con LUCES ROJAS del propio Rodrigo Cortés. Por cierto, muy mal el poster promocional, que es un pedazo de spoiler en sí mismo.

- Lo mejor: da todo lo que promete con competencia y buen pulso dramático


- Lo peor: aunque hace tímidos intentos, a la postre no aporta nada novedoso al asunto

  CABEZAS


SAFETY NOT GUARANTEED / EEUU / 2012
El viaje en el tiempo es un muy peculiar subgénero de la ciencia-ficción, ya sea como simple trasfondo o como núcleo narrativo de una historia, y para el que esto suscribe, uno de los más apasionantes. Y además, tremendamente mutante: puede adoptar forma densa, intelectual y científica (PRIMAL), aventurera, ligera y divertida (F.A.Q. ABOUT TIME TRAVEL, LOS HEROES DEL TIEMPO), comedia descerebrada (JACUZZI AL PASADO, LAS ALUCINANTES AVENTURAS DE BILL Y TED), ser carne de blockbuster con sustancia (REGRESO AL FUTURO, LOOPER), puro cine de autor (DOCE MONOS, LOS CRONOCRÍMENES), acción a gran escala (los TERMINATORS) o coquetear con el terror (EL EJÉRCITO DE LAS TINIEBLAS, TRIANGLE). Cualquier cosa puede encajar en las apasionantes paradojas cuánticas que implica retroceder o avanzar en el continuo espacio-tiempo. La opera prima del ascendente Colin Trevorrow se asienta a las claras en una nueva variable de la ecuación: la comedia romántica con formas indies. Y digo comedia romántica para que nadie se sienta estafado: el "factor científico" de SAFETY NOT GUARANTEED está bajo mínimos y apenas es una excusa para revolotear sobre la estructura de esta deliciosa miniatura independiente. La peculiar investigación de tres periodistas sobre el extraño anuncio de un periódico local bebe a dos manos de las mejores comedias indies, esas que perfilan con chispa a sus personajes (razonablemente estrambóticos) y bombardean al respetable con diálogos ingeniosos y calculadamente irreverentes. Con perfecta cadencia y una sencillez que desarma, la peli se devora con pasmosa ligereza y honestidad, se disfruta en un suspiro y deja un agradable regusto a delicatessen casera. Aunque en su tramo final, precisamente cuando la cosa debía explotar, la película pierde algo de fuelle (precisamente porque nunca traiciona las predecibles reglas de la comedia romántica, que son más rígidas que las de un slasher) y Aubrey Plaza, la prota, anda justita de emotividad, son pequeñas arritmias que no impiden que acabes la función con una amplia sonrisa en la cara. Que no es poco. Ideal para rescatar una de estas noches y desengrasar la sesera entre tanta propuesta pretenciosa y ultradramática. Recomendada.

PD: por cierto, el todopoderoso Steven Spielberg ya ha fichado a Colin Trevorrow para la próxima y mastodóntica PARQUE JURÁSICO 4... es un mundo extraño...

- Lo mejor: su delicioso tono, su estupendo guión y su apuesta por la sencillez y la falta de pretensiones

- Lo peor: que no sea capaz de romper sus propias reglas y ofrecernos algo un poco más atrevido o sorprendente

  CABEZAS



EVIL DEAD / EEUU / 2013
Dirección: Fede Alvarez
Guion: Fede Álvarez y Rodo Sayagues; basado en el guion del propio Sam Raimi para la película homónima de 1981 Producción: Bruce Campbell, Sam Raimi y Robert G. Tapert
Música: Roque Baños
Fotografía: Aaron Morton
Montaje: Bryan Shaw
Diseño de producción: Robert Gillies
Vestuario: Sarah Voon
nterpretación: Jane Levy  (Mia), Shiloh Fernandez (David), Jessica Lucas (Olivia), Lou Taylor Pucci(Eric), Elizabeth Blackmore (Natalie).


Yo era de los que opinaban, ofuscado y babeante, que un remake del mítico EVIL DEAD de Sam Raimi era, además de algo completamente inútil, un suicidio por adelantado. Que los remakes deberían apuntar siempre a películas malas o, como mucho, mediocres, pero nunca atreverse con obras maestras insuperables. Que este nuevo EVIL DEAD sería carne de muchachada adicta a CREPÚSCULO, convenientemente suavizado, pulidito, fácil de asimilar y teledirigido al público de multisalas sólo para amasar sus buenos milloncejos en taquilla. Hoy, un día después de enfrentarme a la opera prima de Fede Álvarez en pantalla grande (como hay que verla), sólo puedo deciros que me trago mis palabras y mis prejuicios, uno por uno. Empezando por la nostalgia...


Nostalgia: Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida. Ese es el sentimiento que a muchos nos invade cada vez que pensamos en la virguería ochentera (1981) de Sam Raimi. Ese tipo que nos empujó un poco más a amar las películas, y nos enseñó un par de cosas: que con talento y ganas el cine sale de debajo de las piedras y que la cámara puede ser un arma y usarse como un bate de beisbol. Eran otros tiempos, y acceder a determinadas pelis suponía una auténtica odisea, pero tanto esfuerzo multiplicaba el placer hasta el infinito. EVIL DEAD siempre será un hito en mi vida cinéfaga: revolucionaria, epatante, histérica, tan intensa como divertida, una suerte de cartoon ultragore que violaba nuestros tiernos ojos a ritmo de motosierra. Lo bueno es que EVIL DEAD, la original, siempre estará ahí, aferrada a nuestras meninges como un diamante sin pulir, una experiencia de vida. Pero la nostalgia a veces nubla la vista, y lo mejor es dejarla de lado para que no nos impida disfrutar de nuevas vivencias. Nunca podré tener otra vez quince años y descubrir por vez primera POSESIÓN INFERNAL, pero sí puedo volver a vibrar como un mastuerzo en una sala de cine. Que comience la carnicería.


Lo primero que llama la atención de la prodigiosa película del uruguayo Fede Álvarez es su tono: desde el impactante prólogo, ya se intuye que todo el sano cachondeo, el aire macarra y despendolado de la original se obvia por completo. Quizás sea fruto de los tiempos oscuros que nos ha tocado vivir, que las mentes del respetable ya no aceptan con esa especie de bendita inocencia determinadas cosas, pero lo cierto es que EVIL DEAD es una peli muy seria que apuesta todas sus cartas por el terror puro y duro, sin concesiones y al grano. El amigo Fede logra desde los primeros compases de la historia una atmósfera ominosa y putrefacta, plena en texturas densas con cualidades casi olfativas. Esta película hiede como un animal en descomposición. Una puesta en escena a la par estilizada y sucia, de tonos apagados que abunda en primeros planos y que juega con sabiduría con el desenfoque y la profundidad de campo para crear una constante tensión. Dicen por ahí que este remake adolece de "falta de contenido y tiene personajes vacíos"... ¿comor?... ¿vieron la película original?. Precisamente, esta vuelta de tuerca a la historia, que lleva a los cinco personajes a la cabaña con una finalidad muy concreta, es digna de aplauso. Cierto es que determinados detalles están sin desarrollar (la relación de ambos hermanos con la madre), pero que EVIL DEAD ahora pueda tener una nueva y jugosa lectura, la íntima odisea de una chica por superar su adicción a  la heroína, y que la posesión demoníaca se pueda equiparar al síndrome de abstinencia es, como poco, una idea atrevida. Justa y acertada pues la nueva densidad que se otorga a los personajes, mucho más  patente aquí, sin duda, que en la original. Cierto, no tenemos un Ash motosierra en mano (¿o sí?... leed la postdata...), la joya de la corona de la de Raimi, pero Mia funciona a la perfección como protagonista-antagonista a un tiempo, una peripecia vital cíclica que no quiero reventar y que me reafirma en la curiosa posible lectura psicológica que os comentaba.


Ritmo, ritmo, ritmo. EVIL DEAD dosifica el ritmo y es capaz de tensar nuestros nervios como la batuta de un director de orquesta. Va al grano y se deja de zarandajas estériles. Desde el ataque-violación de Mia en el bosque (extraordinaria secuencia toda ella de principio a fin), el in-crescendo de mal rollo y violencia es tremebundo. En realidad, salvo por el falso final que deja respirar unos minutos al respetable, tres cuartas partes de la película es un climax troceado en sí mismo, que llega a su punto de paroxismo brutal en su secuencia final. Y ojo, es un film absolutamente gore, con unas cotas de violencia física que hacía mucho, mucho tiempo que no se veían en una sala. Una representación del dolor físico perfectamente coreografiada que, como pude comprobar en el cine, no apta ni siquiera para el consumidor habitual de cine de género más facilón en multisalas. EVIL DEAD fue demasiado para unos pocos que, lanzando exabruptos nerviosos, abandonaron la proyección indignados. Otro aplauso para la valentía y la inteligencia de sus responsables, que han logrado que una película potencialmente "molesta" se haya logrado estrenar en todo el mundo, que haya provocado algunas reacciones tan viscerales (nunca mejor dicho), cuando la gran mayoría del cine de género que se estrena (repito: que se estrena) tiende a la complacencia, al lugar común y a no crear problemas de digestión. Ovación por supuesto al nuevo equipo de efectos especiales y maquillaje, cuyo tour de force, que opta en todo momento por el realismo más descarnado, por lo más orgánico y pútrido, pasa mayormente de los trucos digitales para pringarse hasta las trancas con nuestro bendito (y ya altamente tecnificado) latex proteico de toda la vida, que alcanza aquí unas cotas de perfección increíbles y que tiñe de rojo la pantalla, sobre todo en su épico, delirante y bestial acto final.


Así pues, vítores y aplausos para este EVIL DEAD 2013, posiblemente la mejor, más intensa, sólida y seria propuesta de terror puro que veremos este año en una sala de cine, mucho más cerca de las dolorosas visiones blasfemas de los bárbaros franceses que de sus paisanos norteamericanos. Una grata sorpresa con muy pocos defectos que desde ya pone en el mapa al jovenzuelo Fede Álvarez, una película que deja en ridículo a las que juegan en su misma liga (estoy pensando en sagas tipo SAW, HOSTEL y demás zurullos) y que, felizmente, complementa de una manera tan retorcida como inquietante a la original (fanáticos del tema, leed la postdata)... Repitan conmigo: Im-Pres-Cin-Di-Ble.


- Lo mejor: la solidez y furia desatada de esta salvaje bocanada de aire pútrido, que no sólo no insulta a la original sino que la complementa

- Lo peor: algunos desajustes e incoherencias de guión nada graves, que le hayan cambiado el nombre al Necronomicón, o que, directamente, te pueda la nostalgia...

  CABEZAS





PD CON POSIBLE SPOILER: EVIL DEAD 2013, remake, reboot o... ¿¿secuela?? Efectivamente, no hay un sustituto del incomparable Ash / Bruce Campbell en la película, y la ausencia extraña. De hecho, hay tres guiños que provocan la duda sobre si lo que hemos visto es realmente un remake. 01: el mítico Oldsmobile Delta 88 de Ash aparece en una secuencia, abandonado y avejentado. 02: durante los créditos, escuchamos la cinta magnetofónica original, que no aparece en esta película, y 03: pero hay que esperar hasta el mismo final de los créditos para una brevísima sorpresa de órdago, y no digo más. Puede que sólo sean chistes privados para los fans, pero refuerzan la idea de que, más bien, lo que hemos visto es una especie de secuela directa de la original y que, en algún momento, ambas sagas van a cruzarse en lo que sería un más que suculento crossover... ¡Groovy!


DRACULA 3D / Italia-España / 2012
Dirección: Dario Argento
Guion: Dario Argento, Enrique Cerezo, Stefano Paini y Antonio Tentori; inspirado en la novela de Bram Stoker
Producción: Enrique Cerezo, Roberto Di Girolamo, Sergio Gobbi, Franco Paolucci y Giovanni Paolucci
Música: Claudio Simonetti
Fotografía: Luciano Tovoli
Montaje: Marshall Harvey
Dirección artística: Massimo Antonello Geleng
Vestuario:Monica Celeste
Interpretación: Thomas Kretschmann (Drácula), Marta Gastini (Mina), Asia Argento (Lucy), Unax Ugalde (Jonathan Harker), Miriam Giovanelli (Tania), Rutger Hauer (Van Helsing), Maria Cristina Heller (Jarmila)


Tras ROJO OSCURO, Sesión Golfa pega un salto espacio-temporal hasta la última película de Dario Argento y...vaya papeleta amigos. Supongo que esta enésima adaptación de DRÁCULA responde tanto a un capricho personal del maestro romano, que siempre ha tenido un ojo puesto en determinados clásicos de la literatura fantástica (recordemos su desaforada versión kitsch de EL FANTASMA DE LA OPERA), como a tratar de arañar un poco de la movida vampírica que sufrimos y, ya que estamos, sumarse a la moda estereoscópica, pero... vaya tela. Decir que DRÁCULA 3D es la peor película de la filmografía de Argento es, vaya por delante, algo casi indiscutible.  Hace ya años que el brío del maestro está bajo mínimos, pero supongo que casi nadie de los que amamos su cine podíamos adivinar semejante subproducto, por mucho que su casposo trailer nos dejase con muy pocas esperanzas de resurrección creativa. Es muy fácil destrozar DRÁCULA 3D y dejar la película a la altura del betún, y es con lo que todo el mundo disfruta inmensamente, sádicos que somos. Pero hay dos modos de afrontar esta película...


01. Modo "Soy muy cinéfilo y en mi casa no lo saben": ON
Esté Drácula llega tarde y mal, es un proyecto que nace muerto y huele a naftalina y cartón piedra. Obviando los discutibles cambios en la historia, que, francamente, son lo de menos en semejante engendro fílmico (el Londres victoriano debía salir muy caro de rodar), todo lo demás es un atentado. Lineas de diálogo declamados por un fonendoscopio más falsas que los decorados en los que se mueven los personajes, una sentida oda al cartón piedra en tiempos del apocalipsis digital. Interpretaciones hieráticas de actores sonámbulos que se pasean por el set esperando su turno, generalmente en pelotas en el caso de ellas (atención al sonrojante momento del ataque vampírico en la cripta de Asia Argento, competente actriz excepto aquí). Ese Unax Ugalde devorado por su peluca. Un Thomas Kretschmann como embalsamado que compone el primer Drácula ario de la historia, una suerte de megamix entre un sacerdote prusiano y un oficial de las SS, que declama cada linea de su diálogo como si tuviese una sordina en la boca. Y cuando nos temíamos que nada podría ir a peor, aparece Van Helsing, un Rutger Hauer ajado y fondón con muy pocas ganas de ganarse el sueldo, increíblemente desganado colegas, a punto de la embolia. Por no hablar de su lamentables efectos digitales (lo del lobo es de juzgado de guardia) y cosas directamente demenciales, como la transformación del vampiro en una mantis religiosa de dos metros, que provoca, además de la carcajada, la única frase coherente de la función, lanzada por una de las protagonistas, que se pregunta lo mismo que el incauto espectador: "¿Qué es lo que acabo de ver?"

Herr maromen vampiren

Herr peluquen tremebunden
Herr tetamen despeloten

02. Modo "Cinéfagos somos y en el camino nos encontraremos": ON
DRACULA 3D no es una película, es un sabotaje. Por eso, tras casi dos horas de jolgorio desopilante, uno sólo puede pensar, efectivamente, "¿Qué es lo que acabo de ver?" seguido de "¿Y por qué narices lo he disfrutado tanto?". Argento sabotea el clásico de los clásicos del terror gótico, y nos lo hace saber a los cinco minutos, tras la primera escena: amigos, aquí no hay historia, ni actuaciones ni nada de eso, sólo puesta en escena, estética por estética y, en definitiva, lo que me ha salido del orto. Así pues, el retorcido cineasta romano rellena el vacío absoluto con, repito, casi dos horas de delirium tremens en el que todo, absolutamente todo vale. Forzando la no-actuación y el no-guión hasta límites insospechados, el único modo de disfrutar este subproducto (y cielos, se puede, ¡y mucho!) es intoxicarse con alegría, rodearse por buena compañía de gustos similares (lo contrario sería una catástrofe social, advierto) y abrir otra birra y dejarse vencer. Argento inventa el "gótico desangelado" (decorados vacíos, básicamente) con un ojo puesto en la Hammer y otro en el softcore italo-español de los setenta. Se emborracha de sus sus parafilias (otra vez despelota a su hija, sep) y nos obsequia con, quizás, el arrebato cinematográfico más absurdo del año, una deconstrucción del mito a hachazos. Es deliberado que esto sea la versión más trash posible de Drácula, no me cabe duda, mil veces más cerca del añorado Jess Franco que del blandengue Coppola, punteado por la banda sonora de su inseparable Claudio Simonetti (eso es amor), cuyo estilo en esta película bascula entre una intro de los Cradle of Filth y el sonido de fondo de una porno. Momentos gore, también, incluso a lo Jackie Chan vampírico (la masacre de la cantina, ya me diréis). ¿Qué más puedo decir? Que si el primer DRÁCULA de Terence Fisher sigue siendo la mejor adaptación de la inmortal novela, DRÁCULA 3D será, hasta nueva orden, la más delirante, una auténtica redefinición del cine basura hecha por un maestro. Todavía escucho las carcajadas de Argento sobre mi chepa. Allá vosotros.

PD: en breve seguiremos con la filmografía cronológica de Argento, retomando la cosa con SUSPIRIA

- Lo mejor: Argento cierra el círculo de eso tan malo que por alquimia acaba siendo bueno

- Lo peor: por diox, que esta no sea la primera película de Dario Argento que ves

  CABEZAS (media entre el Modo 01 y el Modo 02)




Los que habitamos en o cerca de los madriles nos sentíamos algo huérfanos desde los tiempos del añorado IMAGFIC (Festival de Cine Imaginario y de Ciencia-Ficción de Madrid), que si no recuerdo mal (fijo que lo recuerdo mal) tuvo su última edición en 1993, justo hace veinte años (!), y justo después de un repentino y mal asimilado ataque de culturitis que arrinconó vilmente el cine de género a favor de un "cine europeo de calidad" (?), lo que hizo que muchos de nosotros, que somos muy nuestros, le diéramos la espalda con desidia, pues en general el seguidor del fantástico ama y odia con la misma intensidad, a veces las mismas cosas simultáneamente. Cambio de rumbo y el festival se fue al garete. Así pues, los más tiernos del lugar, seguramente, ni llegaron a conocer la existencia del IMAGFIC. Todo esto viene a cuento porque ya está en marcha NOCTURNA, el flamante Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, una apetitosa iniciativa del buen amigo Luis M. Rosales (director de la mejor revista de cine fantástico en español, SCIFI WORLD) y el cineasta Jose Luis Alemán.


Aunque de un tiempo a esta parte parece que la cultura en esta caótica ciudad está levantando cabeza (en breve os hablaré de valientes iniciativas como ARTISTIC METROPOL), a pesar del nulo interés y apoyo de quien nos gobierna con manifiesta estulticia e incompetencia, NOCTURNA viene a cubrir un hueco en el corazón y las vísceras del aficionado. Su web ya está activa y actualizándose semanalmente, podéis consultar todos los datos AQUÍ. Por el momento no hay programadas películas de mucho peso mediático pero sí un buen montón de pequeños films muy esperados, con el aliciente añadido de que la mayoría de ellos no se han programados en otros festivales y, seguramente, será la única oportunidad de disfrutarlos en pantalla grande. Seguiremos informando...

KILLER JOE / EEUU / 2011
Que un tipo con 78 años esté rodando el mejor cine de su carrera, casi 40 años después de su "momento de gloria" resulta, como poco, asombroso. Ya comenté en su momento a raíz de la magnífica BUG que el momento creativo del director de las míticas EL EXORCISTA y FRENCH CONNECTION estaba disparado, y KILLER JOE no es más que la confirmación de que los viejos rockeros nunca mueren. Thriller ambientado en esa américa profunda poblada por la white thrash (estamos en Texas, amigos), oscuro, cínico, sádico, sexy, violento y con una carga de tensión admirable gracias a un guión de hierro y unos personajes perfectamente construidos, todos ellos, miembros de una descentrada familia de rednecks muertos de hambre cuya vida da un vuelco con la irrupción de Killer Joe, policía pluriempleado como asesino a sueldo. No hay en este film tan magnético una sola escena de sobra ni un sólo diálogo prescindible. Construido con una serie de secuencias largas, mayormente discursivas, tensando los nervios del espectador hasta su explosivo final, Friedkin logra, como ya hizo en BUG, que el poso teatral del texto original se convierta en puro cine, una alquimia nada fácil de lograr y sólo al alcance de maestros como Roman Polanski. La sordidez y el mal rollo se te impregna en la piel hasta llegar a ese climax brutal, tan impactante como coherente, poco adecuado para las almas más sensibles, je. Si la construcción dramática de la peli es intachable, el nivelazo del elenco la eleva a niveles ya estratosféricos. Pocos personajes pero trazados con mano maestra, todos ellos y ellas están geniales, aunque hay que destacar (quién me lo iba a decir) a Matthew McConaughey, capaz de construir un personaje antológico y, de largo, la interpretación estelar de su fofa carrera. De rostro ahora afilado como un estilete y mirada abisal, recita con una cadencia única sus jugosos textos, modulando su voz como un depredador en letargo, y consigue el éxito total de cualquier actor: que no puedas imaginar a nadie más para este perturbado sexual asesino, que no sé por qué me ha recordado en algún momento, salvando las distancias, al Frank Booth de BLUE VELVET. Y es que sí que hay algo del Lynch-Noir en esta película. KILLER JOE es uno de los mejores thrillers oscuros, viciados y cínicos de los últimos tiempos, un pepinazo en toda la jeta. Nunca volveré a comerme un muslo de pollo con tranquilidad. Obligatoria. Sólo para los no convencidos, aquí va el trailer...

- Lo mejor: toda ella, pero la última cena... uf...

- Lo peor: que no se haya estrenado en pantalla grande por estos lares, ¿qué se meten en vena los distribuidores?

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CRAWLSPACE/Australia/2012
Hay una sutil diferencia entre la influencia y el calco, entre el homenaje y el plagio. A veces es jodido de discernir y uno frunce el entrecejo tratando de adivinar las intenciones del creador/director/copista, pero otras la evidencia cae por su propio peso. CRAWLSPACE, debut en el largo del técnico de efectos especiales Justin Dix, pertenece a la segunda categoría, y por partida triple. Con mucha seriedad y poca vergüenza, los primeros veinte minutos tratan de calcar el ALIENS de James Cameron en todos sus apartados: personajes, escenarios y diseño de producción. Yo me puse de los nervios: Ripley rubia, Hicks de saldo, sensores de movimiento, estrechos pasillos pseudoindustriales con mucho metal y tuberías soltando vapor, conductos de ventilación... ¡hasta los disparos suenan igual que aquellos rifles de pulso! Al rato pasamos a un RESIDENT EVIL sin zombies: la prota tiene amnesia, resulta que están encerrados en una base subterránea y todo es fruto de un experimento científico salido de madre, para terminar en una especie de versión sci-fi de SCANNERS, cuyo climax, para no variar, es una cuenta atrás con luces estroboscópicas. Sin embargo, este último tercio es el único que tiene algo de chicha para el aficionado: el bueno de Justin (también guionista) logra insuflar algo de vida e interés en un relato que hasta el momento discurría con el piloto automático. Con producción (barata) de pope del cine de género australiano Greg MacLean, que ya tiene a punto de caramelo la secuela de la estupenda WOLF CREEK, CRAWLSPACE trata de ser una digna serie B seriota y sólida, pero se ve lastrada por una alarmante falta de ideas y, repito, demasiado derivativa en concepto y visualización, con muy poco que aportar. Y los que busquen espacio profundo y naves espaciales que no se dejen engañar, aquí no hay ni rastro. Prescindible.

- Lo mejor: cierta dignidad en la puesta en escena y buena utilización de los escasos recursos

- Lo peor: refritus máximus

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DJANGO UNCHAINED / EEUU / 2012
Dirección y guion: Quentin Tarantino
Producción: Pilar Savone, Stacey Sher y Reginald Hudlin
Fotografía: Robert Richardson
Montaje: Fred Raskin
Diseño de producción: J. Michael Riva
Vestuario:Sharen Davis
Interpretación: Jamie Foxx (Django)Christoph Waltz (Dr. King Schultz)Leonardo DiCaprio (Calvin Candie)Kerry Washington (Brommhilda)Samuel L. Jackson (Stephen), Walton Goggins (Billy Crash), Dennis Christopher (Leonide Moguy)Don Johnson (Big Daddy), James Remar (Butch Pooch / Ace Speck), James Russo (Dicky Speck), Franco Nero (Amerigo)

Dos hombres y un destino

Domingo Santo y Quentin Tarantino cada vez más blasfemo, sabedor de que sólo blasfema correctamente quien se conoce el dogma al dedillo. Más que sobrado de talento, inteligencia y testosterona, desde KILL BILL la obra del este señor se dedica a blasfemar no sólo sobre los géneros cinematográficos que ama, sino sobre la propia Historia Contemporánea, así, con mayúsculas, escalando la montaña de cada arquetipo de narración y clavando su pica audiovisual para reescribirlo a su gusto bajo el perenne mandato de la serie B. Es habitual que de un tiempo a esta parte buena parte del fandom tarantiniano diga con la boca pequeña que "el Tarantino de antes molaba más", afirmación puramente subjetiva que no comparto, porque puede derivar en la frustración de esperar algo que no llega y que impida desfrutar de lo que hay, que es mucho, variado y suculento.

Los dos Djangos: la D es muda

Que Tarantino dirigiese un western era sólo cuestión de tiempo, y que tirase de referentes más europeos que yanquis una obligación, tal y como hizo con el pastiche euro-bélico de MALDITOS BASTARDOS. Invocar a Sergio Leone en DJANGO UNCHAINED es, pues, una obviedad, como lo es citar a Sam Peckinpah. En especial, la gravedad operística de HASTA QUE LLEGÓ SU HORA deslumbra sobre este Django como la luz de un faro, a la que el geniecillo cabrón de mandíbula prominente reboza en su habitual pátina pop-vintage, lo que le permite alternar todo el rato entre un cada vez más intenso poso dramático (que, en realidad, existe en sus pelis desde RESERVOIR DOGS) y esa ligereza socarrona tan suya y tan intransferible. Agarrar los resortes clásicos de un género tan codificado y poco permeable como el western y hacerlo suyo hasta la trancas, con un ojo puesto en el disfrute irónico y otro en un aspecto de la historia reciente de su patria: la esclavitud. 

Tan Mandingo como Kunta Kinte

La alquimia resultante, explosiva como siempre en el cine de este mastuerzo, ha molestado a (casi) todo el mundo por su blasfemia: los sectores más retrógados ven una exageración demagógica en el brutal tratamiento tarantiniano de este genocidio que sucedía dentro de sus propias fronteras (siempre hablan de demagogia cuando no son sus argumentos), mientras que los más progres (con Spike Lee a la cabeza) no son capaces de asimilar que en un relato que trata este tema también haya lugar para el sarcasmo, con esa sobredosis de "¡nigger!" que preña la película y coñas con el Ku-Klux-Klan, pero lo que les resulta demasiado es el ya inmortal personaje de Stephen (irreconocible Samuel L. Jackson), ese negro con su parcela de poder que perpetúa la opresión hacia sus hermanos con mano de hierro. ¿Un negro racista y clasista, mano derecha del amo esclavista? Demasiado para según que mentes preclaras, amigos, supongo que las mismas que no recuerdan a los judíos que dirigían pabellones en campos de concentración nazis, no hace tanto tiempo...

El horror desde dentro

DJANGO UNCHAINED es, literalmente, un blaxplotation-western blasfemo y multirreferencial en el que los negros van a caballo e imparten justicia poética y se mean sobre la tumba de John Wayne, un hiperbólico y visceral cuento sobre violencia desatada (¡gore!) y también sobre la capacidad de resistencia y la necesidad de dignidad del ser humano, en el que, por si no había quedado claro, se permite hasta cambiar de color la tan aria y wagneriana leyenda de Sigfrido. Quentin demuestra una vez más que sólo aquel que conoce (y se avergüenza) del pasado más terrible de su país está en disposición de no repetir los mismos errores, porque la mejor manera de exorcizar viejos fantasmas es sacando toda la mierda a la superficie, aireando las heridas para que puedan cicatrizar. Porque ellos también sufrieron su propia guerra civil. Que aprendan algunos por aquí.

Leone y Peckinpah, juntos en el mismo plano

Leo-Monster en acción
Como es norma de la casa, el elenco al completo se engrasa y acopla a la maquinaria tarantinesca como un guante. Es cierto que sus proverbiales (y eternos) diálogos están mutando, más bien, en extensos monólogos. Quizás el elemento chispeante e impredecible propio del intercambio de palabros esté minimizado, pero estas parrafadas monolíticas permiten a todos los personajes exponer sus razones, por muy delirantes que estas sean, y, sobra decirlo, otorgan a los actores un material con el que disfrutan como niños. Sería algo tontuno destacar a alguien de tan sabroso elenco, están todos magníficos, pero no queda otra que doblarse el lomo en tremenda reverencia hacia Christoph Waltz, un señor que con la mayor ligereza y naturalidad, como que pasaba por allí, se come la pantalla, un tío que interpreta hasta de espaldas. De DiCaprio no digo nada, que desde SHUTTER ISLAND ya me tiene comprado, el querubín que, cuanto más deforme (psicológicamente), mejor resultado (atención al insoportable in-crescendo de tensión que culmina con la secuencia de la calavera y el martillo... uf...). Y por último, por puro riesgo suicida, el personaje de Stephen a manos de un avejentado Samuel L. Jackson, capaz de construir una criatura en el borde mismo de la parodia pero sin caer en ella, y seguramente el elemento de DJANGO UNCHAINED que todo el mundo recordará con más intensidad (incluido Spike Lee).

The Mississippi Shotgun Massacre

Mucho se ha comentado que este DJANGO es una película excesiva, de metraje desmesurado, de ritmo irregular y que se empantana hasta el absurdo en su último tercio. Todo eso es verdad, y añado: también es un film orgulloso de sí mismo, pasional hasta la víscera, honesto como pocos y nada complaciente, ni en el fondo ni en la forma. No es necesario ponerse todo el rato estupendo para reflexionar sobre asuntos importantes (¿eh, sr. Spielberg?). No es necesario rodar una película perfecta para regalar momentos del mejor cine. No es necesario hacer cine convencional para trascender sin causar somnolencia, pues los hijos bastardos del celuloide, la mezcla de sangre audiovisual en una misma criatura, suele dar los resultados más estimulantes. ¿Que no te gusta Tarantino?... ¡Blasfemo!

Así de grandes los tengo, caballero

- Lo mejor: la confirmación de que cualquier secuencia en el cine de Tarantino vale más que la mitad de los estrenos yanquis del año, un tipo que sigue sin dar su brazo a torcer

- Lo peor: la palabra "elipsis" no está en el diccionario de Quentin  y el concepto "montaje del director" es una idea incomprensible para él

  CABEZAS