Culpables

Golfos

Busca esa cosa

Cargando...

Parque Temático

Visionarios


Primicia mundial recién salida del horno: primer teaser de

JUST THE BEGINNING

Just the Beginning
Just the Beginning


Desarrollado por THE BEAT #7, la productora de ESDIP, escuela de arte, un proyecto ambicioso en el que colaboran alumnos, profesores y profesionales de la animación. Habrá que esperar hasta noviembre para disfrutarlo en todo su esplendor, mientras tanto... seguiremos informando.

Permanezcan atentos a sus pantallas.



Otra serie policíaca, un neo-noir contemporáneo. Dos seres complejos que hablan  masticando las palabras, muchas veces dentro de un coche yendo y viniendo a sitios. Un interrogatorio a dos bandas, una larga conversación, una historia fracturada en la mitad. Un flashback que hace sonar sus ecos en tiempo presente. Dos tipos sentados frente a una cámara, confesando (mascullando) dos existencias entrelazadas con ritmo sereno. En este thriller las pistolas impactan por su mesura. No hay persecuciones, sólo un par de gritos. Hay que esperar cuatro horas para el vislumbrar el primer (y único) tiroteo, abandonados en medio de un plano-secuencia para los anales.


Detectives en los pantanos dentro de un ritual eterno. Los códigos de TWIN PEAKS (simbología, misterio, trascendencia) asimilados por David Fincher (desolación, desaturación, nihilismo). Ecos de Lovecraft, Nietzsche, Robert Chambers (el Rey Amarillo) y, por supuesto, Ambrose Bierce, padre de Carcosa. TRUE DETECTIVE. Hermoso final. La única historia: el pulso ancestral entre la luz y la oscuridad. Cuando la pantalla de la tele se queda muy pequeña. No necesito segunda temporada. Excepcional.


Noche de duetos en las DELICATESSEN de Sesión Golfa, ya sabéis, ese grupúsculo de películas que por diversas, y subjetivas razones (algunas en plan hooligan) se merecen ovación y otra birra. Sin categorías ni clasificación ni orden ni concierto. Muchas de ellas podrían haber estado perfectamente entre LA MEJORES. O no.


BIG BAD WOLVES / CHEAP THRILLS
Dos thrillers jugetones, con humor negro como brea caliente. Según Tarantino, BIG BAD WOLVES es la mejor película del año. No es para tanto, pero nadie puede negar que esta sorpresa israelita engancha desde el minuto uno con un ejercicio de estilo y mala leche reconcentrada, donde los conceptos morales revolotean como buitres esperando devorar la carroña humana de la que se nutre la película entre golpe y hachazo. Larga, mezquina, cruel, y muy divertida, con sus salidas de tono bastante incomprensibles (como mi colega Emil, yo tampoco entiendo lo del palestino a caballo). Menos thriller y más comedia, CHEAP THRILLS comparte espíritu cafre pero añade un punto de gamberrismo y desmadre extra. La premisa, que ya de por sí es cojonuda, sabe desarrollarse con ritmazo y mala baba constante en un macabro concurso que juega con los límites éticos de un par de personajes despreciables con los que es fácil conectar. Todos tenemos un precio, punto y pelota. La presencia de la encantadora Sara Paxton acaba por redondear una película brillante y vibrante, cuyo único (y relativo) "pero" es no querer trascender del puro divertimento sangriento.




THESE FINAL HOURS / AL FINAL TODOS MUEREN
Si un apocalipsis acabase con el planeta en una cuenta atrás, ¿qué harías en tus últimas horas de vida? Ese juego mental que todos hemos hecho ebrios y con los colegas es la premisa argumental sobre la que se cimentan dos películas que no pueden ser más distintas. THESE FINAL HOURS, australiana (ergo polvo, mugre y mucho sol, a espuertas) presenta una road movie como de cercanías que gusta de manosear el thriller e incluso el drama romántico cuando le viene en gana, creciendo según avanza la sencilla pero efectiva trama (con niña, advierto). Y la cosa funciona la mar de bien, incluso con un plano final "del copón" en el que otros hubiesen hecho el ridículo. AL FINAL TODOS MUEREN es una marcianada española de muchos quilates. Como toda película de episodios, ésta también es irregular, y aún más cuando cada uno de los cuatro responde a un género distinto, de la comedia al terror. Enmarcados entre un prólogo y un epílogo de Javier Fesser, simplemente brillantes, esconde alguno interesante y uno que es oro puro: el último, que transcurre en una tienda de cómics con tan sólo dos personajes. Merece la pierna darle una oportunidad. 



COHERENCE / PREDESTINATION
¿Quién dijo que la física teórica no era divertida? En el extremo opuesto de la ya cargante megalomanía de Christopher Nolan con INTERSTELLAR, COHERENCE es una filigrana doméstica con escaso presupuesto y sobredosis de ideas geniales. Imaginad un relato de Agatha Christie versionado por Stanislaw Lem, o una partida de Cluedo con reglas basadas en la física cuántica y os acercareis algo a la fascinante propuesta de COHERENCE, un diabólico engranaje con ideas visuales brillantes y un final jodidamente... coherente. Redonda dentro de su modestia. PREDESTINATION se tira de cabeza a los derroteros de la serie B más rumbosa (señor Philip K. Dick, paso al frente) a cuento de las paradojas temporales propias de rasgar el continuo espacio-tiempo, ya sabéis, y lleva el concepto de identidad a su máxima expresión-confusión, en un tour de force que pretende acabar con el género paradójico con un triple mortal insuperable por su desfachatez. Y además con agencias secretas del gobierno y terroristas y bombas de por medio, y el siempre eficiente careto de Ethan Hawke liderando el cotarro. Un disfrute, vamos.




DARIO ARGENTO y TOBE HOOPER, los putos amos de NOCTURNA 2014
Pues sí, disfrutar en pantalla enorme de las dos obras maestras de estos maestros, THE TEXAS CHAINSAW MASSACRE y PROFONDO ROSSO, y de su presencia en cuerpo y alma en el festival, no tiene precio. Uno de los momentos cinéfilos más emocionantes del año en el marco del magnífico NOCTURNA 2014, un festival que en su segunda edición ha crecido moderadamente, como debe ser, y que se asienta y desarrolla dentro de sus modestos parámetros. Un evento que todavía es capaz de mantener ese aroma íntimo y personal, diseñado especialmente para cinéfagos como nosotros. Aunque en 2014 han dejado el listón muy alto en lo que a invitados ilustres se refiere, ya esperamos con ansia viva la edición 2015, para disfrutar en la mejor compañía. ¡Cthulhuuuuuu!



DEAD SNOW 2: RED VS DEAD / WRONG COPS
Terminamos con dos demencias fílmicas titánicas, de esas para atesorar y disfrutar codo con codo con los camaradas, cerveza en ristre. Aunque no tienen nada que ver, ambas comparten mala leche reconcentrada, barbarie audiovisual e irreverencia a paladas. RED VS DEAD, la esperadísima secuela de DEAD SNOW no sólo no defrauda sino que supera sin esfuerzo a la primera. Tommy Wirkola logra la cuadratura de círculo con una comedia gore de acción para los anales, que prescinde de molestos tiempos muertos (no es un chiste) para ir al grano (de pus) desde el minuto uno. Holocausto zombie- nazi perfecto, amigos. Queremos cierre de la trilogía ya. Por su parte, Quentin Dupieux sigue a lo suyo, y si todavía no sabéis qué es lo suyo, ya estáis tardando. Inclasificable e irreductible, WRONG COPS desarrolla el particular universo de este galo esquizoide a base de tocar los cojones mediante la risa ofensiva y el absurdo de la existencia dentro de un mundo absurdo. Diamante en bruto (y a lo bruto) que, sin ser su mejor película, mantiene el tipo como una desconcertante patada en la entrepierna. Para paladares con exquisita halitosis. 





Hola. Tras unos meses de ausencia Sesión Golfa regresa, efectivamente, con las listas. Como es tradición popular, arrancamos la cosa con LO MEJOR del año que termina, un 2014 en el que servidor no ha tenido una clara aspirante al número 1, ni por asomo, por lo que esta lista ha sido un jodido dolor de cabeza. Doce meses un tanto fofos en cuanto a cine incontestable (excepto HER, que de ser de 2014 hubiese sido la más mejor), pero preñado de un buen número de curiosidades y marcianadas de variado pelaje. Un año tan raro que en vez de 15 son 17, y por vez primera premio ex aequo. Algunas ya fueron reseñadas por estos lares, así que probad a pinchar los posters. En breve seguiremos con la DELICATESSEN y las siempre esperada lista (cuchillos en mano) de LO PEOR. Vamos al lío.


15. HONEYMOON
Brillante opera prima de la cineasta Leigh Janiak, HONEYMOON es una de esas de las que es mejor no saber nada antes de verla. Su primera media hora puede despistar al ávido consumidor de horrores viscerales, pero es necesaria para encarar el resto del metraje, todo un prodigio del "menos es más" que logra inquietar, y mucho, gracias a una pareja protagonista perfectamente construida e interpretada dentro de un trama en la que lo ominoso infecta como un virus la plácida cotidianidad de la historia. El único "pero" es que el espectador con más tablas, quizás, resuelva el enigma demasiado pronto.


14. THE HOBBIT: BATTLE OF FIVE ARMIES
Que si Jackson ha perdido la magia, que si EL HOBBIT es peor que los ANILLOS, bla, bla. No voy a negar que el orondo neocelandés se autocita a cascoporro, pero también es innegable que el cierre definitivo a la Tierra Media destila calidad y sentido de la aventura a paladas, siendo ésta la mejor de las tres por su sabia combinación de momentos épicos con intimistas, algo paradójico en una peli que es, básicamente, una batalla de dos horas y pico donde los personajes encuentran su hueco para respirar y emocionar al respetable. Gracias por el viaje Peter.


13. AUTOMATA
Aunque la han puesto mayormente a parir (todavía algunos esputan "serie B" como un insulto, ilusos), la segunda película del español Gabe Ibañez, sin ser ni mucho menos una obra redonda, tiene los suficientes alicientes como para no dejarla escapar. Cierto es que los referentes son demasiado evidentes (esos que van de Asimov a Arthur C. Clarke, pasando, obviamente, por BLADE RUNNER), pero Ibañez, con una exquisita puesta en escena, una factura técnica impecable y las ideas muy claras, logra elevarse por encima de todos ellos con una película honesta y cálida a pesar de sus aristas.


12. THE ROVER / YOUNG ONES
La primera dupla de la lista arrejunta dos películas post-apocalípticas que juegan a dos manos con los resortes del western clásico de hálito existencial, dos filmes polvorientos, sucios y secos con curiosos destellos cercanos a una ciencia-ficción "práctica" en un mundo desolado, en especial YOUNG ONES, repleta de pequeños detalles bien curiosos. Ambas son películas recias y rocosas, de personajes duros y bien definidos, beneficiadas por un casting excepcional en el que Guy Pearce y Michael Shannon respectivamente (ahí es nada) dominan el cotarro, sin olvidar a un cada día más sorprendente Robert Pattinson post CREPUSCULO, un tipo que en THE ROVER rubrica su mejor interpretación hasta la fecha. Dentro de estos parámetros, THE ROVER tira más hacia el thriller con visos de road movie (ojo al australiano David Michod, que ya nos regaló hace unos años la magnífica ANIMAL KINGDOM), mientras que YOUNG ONES es una personal revisión, como comentaba, del western de colonos y granjeros.  Recomendadas ambas con los ojos cerrados.



11. THE BOXTROLLS
Tras esa obra maestra titulada CORALINE y la estupenda PARANORMAN, la gente de Laika nos regala otra joyita para los anales. En la vanguardia de la animación mundial hoy en día (cuidado gente de Pixar, que os pisan los talones), Boxtrolls triunfa en su fastuoso diseño de producción y en una trama que, aunque demasiado previsible, sabe sacar oro de los detalles más sombríos/delirantes y al cínico subtexto político. Si gente como Eric Idle (Monty Python) o Simon Pegg se han implicado en la película por algo será. Para toda familia con niñ@s inteligentes.



10. GUARDIANS OF THE GALAXY
Que la más redonda y difrutable película Marvel hasta la fecha sea también la primera comedia coral Marvel, y que la haya dirigido (y guionizado) un cretino hijo de Troma ya es, de por sí, motivo para el aplauso. Pero si además estamos ante el mejor blockbuster del año y algo parecido a la space opera perfecta post-Star Wars ya es de traca. James Gunn sabe insuflar espíritu de serie B (o Z) en cada fotograma de esta gozosa fiesta audiovisual de dos horas de ritmo trotón pero nunca apelotonado. ¡¡Rock n´roll!!



09. TUSK
Ultimamente al ídolo indie Kevin Smith no hacen más que decirle eso de "tú antes molabas más", como a Tarantino. Parte del fandom le ha dado la espalda, indignado, justo cuando el bueno de Smith está rodando sus películas más arriesgadas, pringando su sentido del humor de puro cine de género. TUSK bascula entre la comedia indie con mala leche a paladas (of course), el torture porn y, directamente, el esperpento (ese detective). TUSK es pura demencia, amigos, así que no busquéis info antes de verla: lanzaos sobre ella sin paracaídas.


08. LOCKE
Ejemplo de thriller minimal en su máxima expresión, LOCKE sólo necesita un coche, un teléfono y un viaje nocturno en tiempo real para tenerte pegado a la pantalla como una lapa. Eso y la magnética, sobrenatural presencia e interpretación de Tom Hardy, un animal que con esta película adelanta con autoridad a otros guaperas de su generación. A pesar de algunos detalles discutibles y un final algo anticlimático, LOCKE puede ser el mejor thriller del año, sin policías corruptos, justicieros de la vida ni pistolas de por medio. Bravo.



07. found.
Aunque hubo películas muy interesantes en el pasado Nocturna 2014found. se lleva la palma por bruta, incómoda y radical hasta sus últimas consecuencias. Pervirtiendo varias normas del "cine con niño" (a Spielberg le daría una embolia), found. ataca por impregnación y poco a poco se te mete bajo la piel, escarbando en las cloacas de la clase media yanqui (y por ende, mundial), apuntando donde nadie quiere mirar, al horror ético que anida bajo la superficie. Y con un plano y frase final grabado en las retinas para siempre. Para vosotr@s, valientes.



06. UNDER THE SKIN
Más allá del publicitadísimo (y valiente) despelote integral de la Johansson, UNDER THE SKIN es un reto. Sci-fi cerebral sin asideros para el espectador (nada se explica), prácticamente sin diálogos, con secuencias-espejo que se repiten dentro de una narración gélida, Jonathan Glazer planta su película en un punto equidistante entre el cine experimental y abstracto (atención a la intro) y el terror de autor. Aunque algunos de sus logros sean discutibles, sólo por su valentía kamikaze merece estar aquí. Kubrick hubiese aplaudido algunas de sus más impactantes secuencias. Bravo.


05. THE GRAND BUDAPEST HOTEL
Reconozco que la primera vez en pantalla grande me dejó un poco frío, pero su segundo visionado la ha elevado a los altares del año. Wes Anderson sigue en sus trece y firma cada plano de esta hermosura de película con su sello personal e intransferible, con una estética y una composición exquisita sólo al alcance de unos pocos. Con un casting de ensueño, Anderson inunda de melancolía nuestros ojos mientras nos cuenta una fábula sólo amable en la superficie, que esconce amargura y nostalgia a partes iguales. Mayúscula.



04. ONLY LOVERS LEFT ALIVE
Tras algunas películas un tanto chusqueras, autocomplacientes y sí, aburridas, Jim Jarmush vuelve a ponerme cachondo con su particular visión del vampirismo, con una de esas películas con las que conectas o no conectas, simplemente. A mí ha logrado persuadirme, hipnotizarme con estos chupasangres conscientementes demodé, de una exquisitez y delicadeza poética, todo impregnado de cierto aroma a desengaño pero que, albricias, te transmite euforia por estar vivo. Curioso para un no-muerto. Grande Jarmush.


03. THE BABADOOK
Sin duda, una de las sorpresas del año. La directora australiana Jennifer Kent (segunda realizadora en la lista, bien) debuta con un modesto cuento de terror infantil que es mucho más de lo que aparenta en un principio. Jugando con muy pocos elementos, una sensación constante de asedio mental y una precisa iconografía, THE BABADOOK poco a poco va desgranando todo un recital de horrores en los que anida en el dolor, la pérdida, la obsesión y otros demonios cotidianos, activados por una imaginación salvaje. Mucho más Polanski que James Wan. Casi redonda.


02. SNOWPIERCER
Olvidada demasiado pronto, es hora de reivindicar a gritos la mejor película de ciencia-ficción (o no) del año. Bong Joo-ho triunfa sin matices con su semi-salto a las hechuras hollywoodienses con una claustrofóbica epopeya futurista con un pie en el puro espectáculo de acción (sep, los coreanos siguen siendo los putos amos en esto de coreografíar ballets de balas) y otro en la reflexión política. La lucha de clases vagón a vagón dentro de un tren desbocado sin rumbo da pie a un espectáculo cautivador, enérgico, dramático y bello, tan hipercinético como cerebral. Hay que moverse hacia delante.




01. ENEMY / THE DOUBLE
Por primera vez en Sesión Golfa, premio ex aequo y un nº 1 por el que me ha costado horrores decidirme. Adaptaciones (poca broma) de José SaramagoFiodor Dostoievski respectivamente, supongo que están aquí por mi fascinación personal por el tema de ambas: el doble (y porque son dos peliculones, tan distintos como complementarios). Denis Villeneuve ya lo llevaba avisando, y con ENEMY confirma todo su poderío tras las cámaras. Una pesadilla cocinada a fuego lento que hunde sus fauces en el thriller psicológico más denso y lynchiano, abrazando sin tapujos lo onírico, psicótico y existencial, con una innata capacidad para crispar los nervios y desnortar al respetable (sigo flipando con ESE plano final). Mr Gyllenhaal responde al reto con un trabajo soberbio. Por su parte THE DOUBLE tira por la comedia muy negra en un entorno distópico con evidentes hechuras kafkianas, una especie de fábula retrofuturista (¿alguién ha gritado BRAZIL?) que sorprende, mosquea y engancha desde la primera secuencia. Una película sumamente inteligente que también coquetea, incluso, con la comedia romántica más raruna y la sátira social. Richard Ayoade logra armonizar todos estos ingredientes en su peculiar y personal guiso y nos regala un plato exquisito que, sospecho, será reivindicado en un (retro) futuro próximo. Y ese chaval, Jesse Eisenberg, cada vez mejor, oiga. No la dejéis escapar.










GUARDIANS OF THE GALAXY / EEUU / 2014
Dirección: James Gunn
 Guion: James Gunn y Nicole Perlman; basado en los cómics de Dan Abnett y Andy Lanning
Producción: Kevin Feige
Música: Tyler Bates
Fotografía: Ben Davies
Interpretación: Chris Pratt (Star-Lord / Peter Quill), Zoe Saldana (Gamora), Dave Bautista (Drax The Destroyer),Vin Diesel (voz original de Groot), Bradley Cooper (voz original de Rocket), Benicio Del Toro (El Coleccionista), Michael Rooker (Yondu), Lee Pace (Ronan), Glenn Close (Nova Prime), Karen Gillan (Nébula), John C. Reilly (Corpsman Dey).

Guardianes en 2D

GUARDIANES DE LA GALAXIA ya es la décima película producida por Marvel Studios amigos, desde hace poco bajo el azucaroso manto de la Disney. Afortunadamente, un tipo llamado Kevin Feige, mandamás del estudio marvelita, sigue controlando el cotarro superheroico, como mínimo, con coherencia y mano firme. Tras asentar a todos sus principales iconos desde la fundacional IRON MAN, algunos con sus correspondientes secuelas, llega el turno para la primera marcianada (nunca mejor dicho) de la saga/franquicia. Hasta ahora hubo de todo, pelmazos infumables (THOR: THE DARK WORLD, IRON MAN 2), dignos entretenimientos aventureros para pasar el rato (IRON MAN, los dos CAPIS), una cosa tan kitsch y petarda que había que quererla (THOR) y un par de ejemplos muy notables: IRON MAN 3 y, sobre todo, la brillante THE AVENGERS de Joss Whedon

Guardianes en 3D

Consciente de que este "otro" grupo de superheroes es, de largo, el más desconocido por las masas, Feige tuvo el acierto/riesgo de pasar las riendas a un tipo poco conocido pero cuyo breve currículum hacía presagiar, al menos, cierto toque distintivo: el señor James Gunn. Fogueado en las trincheras de la serie B y Z, siempre en terrenos colindantes con el gore y la pringue general tirando a guarrona, sus primeros trabajos fueron apadrinados nada menos que por la bendita Troma (la inenarrable TROMEO & JULIET). Después nos regaló la estimable SLITHER, un desbarre mutante y pringoso de serie B en la que rendía pleitesía a... la Troma. Ya emancipado de su padrino tóxico, Gunn dirige su primera película de anti-superhéroes, titulada sabiamente SUPER, parodia barata, sangrante y embrutecida de los lugares comunes de los tipos con mallas que lograba (no sin esfuerzo) encontrar su tono libre de prejuicios. Por primera vez Marvel contrata a un mercenario ajeno a los brillos y oropeles hollywoodieneses y escarba en un modo de entender el cine ciertamente más tóxico y gamberro. El resultado, aún con sus peros, es GUARDIANES DE LA GALAXIA.

James Gunn, con un par

Hay razones a puñados para vitorear esta película, amigos. La primera es su militancia sin complejos en la aventura pulp espacial, eso que llamaron hace ya muchas décadas (allá por 1940) space opera, que a su vez no era más que una actualización futurista de las peripecias de aventureros fornidos en lugares exóticos, sustituyendo viejas ruinas africanas, selvas tropicales o palacios orientales por planetas extraterrestres y alienígenas de toda forma y pelaje. Subgénero popular por definición, primero tomó forma de relato o novela, después pasó a las viñetas de los tebeos y, finalmente, se asentó en forma de seriales televisivos que, visto con objetividad, era su formato ideal. De Flash Gordon a Doc Savage, la ciencia-ficción pulp exprimió el formato durante años hasta que un señor llamado Stanley Kubrick le dio su golpe de gracia mortal con 2001. Pasó casi una década hasta que un treintañero reivindicó el subgénero con un proyecto que, en origen, fue el hazmerreir de los estudios hollywoodienses. La peliculita se tituló STAR WARS, y el resto es historia. Efectivamente, GUARDIANES DE LA GALAXIA la toma como modelo, actualizando sus formas al blockbuster del s.XXI pero salvaguardando su esencia. James Gunn tiene el acierto de minimizar los elementos místicos, trascendentales y oscuros (tan plomos en demasiados ejemplos marvelitas) para explotar con mucha alegría y desparpajo la vertiente más festiva y fiestera del asunto, con el mismo sentimiento creativo que el gran Joss Whedon ya supo clavar en su recordada serie FIREFLY y en su secuela en cine, la estupenda SERENITY. Bien.

Thanos, esperando su momento

Primera comedia pura de los estudios Marvel, James Gunn obra el milagro de no dejarse devorar del todo por la maquinaria industrial y aportar algo de irreverencia y descaro al conjunto, dejando un delicioso aroma a "caspa" serie B que hace que la sonrisa sea perpetua durante sus dos horas de metraje, dos horas que se pasan como un suspiro porque, entre otras cosas, se prescinde de esas soporíferas secuencias de transición, explicativas o trascendentes para ir al grano en todo momento dentro de un espectáculo continuo que, además, es capaz de regalarnos un par de secuencias de gran belleza plástica. La película es todo músculo de principio a fin, amigos, sin la grasaza habitual de este tipo de producciones. Los cinco Guardianes, bien distintos entre sí, funcionan como un todo mediante réplicas y contrarréplicas a la velocidad de la luz, todos tiene su gracia y desparpajo, y las bromas, aleluya, funcionan como un tiro, bromas que también son visuales. Hay que prestar mucha atención a lo que ocurre en segundo plano en esta película, tan plagada de detalles que algunos gags se nos pueden escapar en un primer visionado. Atentos, por poner sólo un ejemplo, al fugaz cameo del amigo Lloyd Kaufman (mandamás de la Troma), una bonita declaración de honestidad y principios por parte de Gunn. Los cinco protagonistas demuestran una química magnética entre ellos, en especial un chispeante Peter Quill/Starlord al que Chris Pratt sabe cogerle ritmo y tono, tomando como modelo a un jovenzuelo Han Solo, por supuesto, derrochando un constante humor sarcástico que sublima de forma sana y nada impostada cierta épica de los perdedores, de los proscritos, de "una panda de capullos de pie alrededor de un círculo". Imposible, por cierto, no destacar la coña marinera que supone Vin Diesel dando voz a un personaje, Groot, que tan sólo sabe decir una frase, jejeje.

Gamora y El Coleccionista, verde que te quiero verde

Si STAR WARS apuntalaba su agradable sentimiento nostálgico mirando hacia la década de los 40 y 50 (origen de la propia space opera), GUARDIANES DE LA GALAXIA se dirige, más bien, a todos los que hemos crecido y devorado cine bueno, malo y regular durante los 80, recuperando en parte ese sentimiento de la maravilla que tanto nos hizo disfrutar de niños y adolescentes, reforzado además por una banda sonora diegética en la figura de una recopilación en cassette (por supuesto) de horteras clásicos ochenteros pop-rock, detalle que me ganó del todo con la inclusión del mítico "Cherry Bomb" de The Runaways, música que además cobra importancia narrativa en su descacharrante anti-climax final. Por cierto, atentos a la tradicional secuencia post-créditos, que esconde una sorpresa-chascarrillo recuperando un olvidado personaje que tuvo entonces su breve momento de gloria. En resumen, la más redonda película Marvel hasta la fecha mano a mano con THE AVENGERS (curiosamente, ambas películas corales) y uno de las gozadas veraniegas más refrescantes de los últimos tiempos. Espectacular.

"Yo soy Groot"

- Lo mejor: su asombroso sentido del ritmo narrativo y de la aventura y su extravagancia freak injertada en el mejor blockbuster espacial que uno pueda soñar

- Lo peor: cierta confusión puntual, la poca consistencia de su villano Ronan y lo desaprovechado de El Coleccionista del siempre imponente Benicio Del Toro

  CABEZAS




TRASCENDENCE / EEUU / 2014
Si ayer hablábamos de COHERENCIA, hoy toca TRASCENDENCIA. Si ayer la física cuántica era el corazón de un rumboso thriller psicológico, hoy la inteligencia artificial vertebra un cyber-thriller que se toma demasiado en serio su propio título. Opera prima en la dirección del habitual director de fotografía de Christopher Nolan, TRANSCENDENCE resulta el típico ejemplo hollywoodiense de una buena idea que se pierde por el camino. Dividida en dos segmentos diferenciados, la película de Wally Pfister esconde dos films: uno muy potable y otro pésimo. La cosa tiene una arranque formidable e intrigante donde se plantean cuestiones muy interesantes acerca de la identidad humana, la posibilidad de una "máquina pensante", grupos terroristas anti-tecnológicos y la hipótesis de un mundo desconectado. Johnny Depp, que en realidad es un secundario de lujo aquí, sorprende por su contención y mínimos recursos expresivos, muy lejos de sus muecas piratonas. Mientras dura ese primer tramo, el que no quiere despegarse de la credibilidad y que se desarrolla con solidez, TRANSCENDENCE funciona estupendamente. Lamentablemente la cosa se descontrola en su segunda mitad, olvidando miserablemente su planteamiento inicial para centrarse en un híbrido infumable que quiere hacer competencia al cine de superhéroes, pero en plan empollón de la clase. Si la primera película nos cuestiona el superhombre de Nietzsche, la segunda presenta al superhombre de la Marvel tras una mala digestión. La película se obsesiona con "los sentimientos" (oh la la) y lo que nos deja es una soporífera historia de amor imposible que no soporta el más mínimo análisis ni tampoco logra implicar emocionalmente al respetable. Depp se convierte entonces en una especie de Doctor Manhattan de WATCHMEN enamorado (y algo lelo), tan poderoso que destruye las cosas sin querer y tan buenazo que es capaz de inmolarse si la ocasión lo requiere, todo plagado de diálogos "didácticos", frases de librito de autoayuda, trazo grueso general y a Morgan Freeman por ahí, interpretando a... Morgan Freeman. Una pena ya digo que un arranque tan prometedor se convierta en un truño en toda regla, que a la postre se olvida con la misma velocidad a la que se consume. Prescindible.

- Lo mejor: el planteamiento general de la historia, que nos hace soñar con un buena película cyberpunk, y Johnny Depp antes de convertirse en superpoderoso y alelarse

- Lo peor: casi todo lo demás

  CABEZAS


COHERENCE /EEUU / 2013
Premio al Mejor Guión en el pasado festival de Sitges 2013, COHERENCE es una de esas películas de las que no puedes evitar enamorarte, o como mínimo ponerte cachondo. ¿Cómo no excitarse con un thriller psicológico basado en la teoría del gato de Schrödinger, ya saben, aquella inspirada en la física cuántica que dice que el bicho en cuestión está a la vez vivo y muerto dentro la caja? Así es amigos, el debutante (también coguionista) James Ward Byrkit se monta una especie de juego de pistas en plan Cluedo, con un tablero bien identificado (una casa, en especial el salón) y unas fichas con las que jugar (el grupo de amigos). Bajo la presencia de un icono visual clásico de la ciencia-ficción (la influencia de un misterioso cometa) COHERENCE se despliega con sorprendente facilidad, frescura y ligereza mediante intermitentes salidas y entradas en escena y movimiento (físico y mental) constante, un guión que es un juguete de precisión pero que no abandona nunca al espectador, dotando de ritmo e interés constante a una película que no deja de ser, ante todo, discursiva. Aun perteneciendo a la misma liga (o parecida) de las pelis de Shane Carruth (PRIMER, UPSTREAM COLOR), ese tío con talento que a veces se hace el listillo, COHERENCE baja a la tierra de los mortales que no somos doctorados en ciencias para tenernos pegados a la silla sin dejar de magrearnos el cerebro con verdadero salero. Incluso se permite el lujo de rematar la faena con un tramo final sencillamente brillante. Porque la Física Teórica puede ser divertida, amigos. El bueno de James Ward Byktin logra captar la atención en todo momento con una planificación que evita el aire teatral, desplegando interesantes hallazgos visuales muy bien codificados (las luces rojas o azules, las cajas...) y acercando su propuesta a esa joya titulada THE MAN FROM EARTH e, incluso, a TRIANGLE, LOS CRONOCRÍMENES y esa reivindicable miniatura llamada ENTER NOWHERE. Amantes de la ciencia-ficción mental sin efectos especiales, pueden pasar. Valientes jugones dispuestos a disfrutar con un sugestivo comecocos, adelante. Es que hasta el cartel promocional es cojonudo.

- Lo mejor: jugar con conceptos científicos tan avanzados bajo la apariencia de un thriller psicológico, y que la cosa funcione tan bien

- Lo peor: la ligera bajada de ritmo del segundo acto y alguna interpretación justita

  CABEZAS




LOCKE / Inglaterra / 2013
Un hombre, un coche, un teléfono manos libres, un trayecto de hora y media en tiempo real desde dentro. LOCKE no necesita más para mantenernos pegados a la butaca como una lapa. El peligro de este cine de concepción "minimalista" (por decirlo de algún modo) es que cuando los limitados cimientos no son sólidos el edificio se derrumba en cuanto uno de los pilares flaquea. Guión, dirección e interpretación han de bailar al unísono para que la cosa no decaiga. Afortunadamente, en LOCKE estos tres elementos (básicos, por otra parte, para cualquier buena película) funcionan como un cañonazo. El desconocido Steven Knight (esta es su segunda peli nada más), también guionista, es capaz de mantener la atención del respetable desde el minuto uno, construyendo su historia desde unos parámetros cercanos al thriller o mejor, al suspense, pero, y aquí está la gracia, desterrando cualquier elemento policíaco o criminal. Una noche muy complicada para Ivan Locke (Tom Hardy) protagonista absoluto de una historia que despliega sus redes en tres subtramas que se desarrollan, exclusivamente, a base de conversaciones telefónicas y que, en esencia, narran como se desploma la vida de un hombre en poco más de hora y media. Si, como comentaba, la realización y el guión son notables, la tercera pata de LOCKE sólo puede calificarse de sobresaliente: Tom Hardy. Sí, ese tipo que por físico podría haber sido un Thor cualquiera y que pudo haber encarrilado su carrera en esa dirección, confirma con esta película que es, de largo, uno de los actores más impresionantes de su generación, aunque ya lo sospechábamos. Si nos dejó exhaustos con la chifladura de BRONSON, del chiflado danés Nicolas Winding Refn y demostró de lo que era capaz con WARRIOR, cayó bajo las redes de Christopher Nolan y cubrió su jeta con una máscara durante todo el metraje del cierre de la trilogía de CABALLERO OSCURO, regalándonos un Bane a la altura de las circunstancias. Aquí ocurre todo lo contrario: su rostro al natural es el protagonista absoluto de la función, el rostro de un ser humano a punto de derrumbarse que Hardy interpreta con una tensa contención y una intensidad estremecedora, dando la sensación a cada minuto de que va a reventar. No puedo ni imaginarme lo que será capaz de hacer en el futuro este actor superdotado, pero de momento ya salivo con su próximo proyecto, THE OUTSIDER, a las órdenes de... ¡Takashi Miike!. Aun con sus pequeños desajustes, LOCKE es cine brillante y de altura, amigos. Para no perdérsela.

- Lo mejor: ese efecto especial humano llamado Tom Hardy

- Lo peor: algunos trucos de guión discutibles, como las "conversaciones" con su padre, y un climax menos intenso de lo que prometía

  CABEZAS




DEAD SNOW 2/Noruega/2014
Aunque había que tragarse casi una hora de insulsa presentación de personajes, DEAD SNOW contenía en su último tercio algunos de los mejores momentos de gore festivo y trotón de los últimos tiempos, acercándose gozosamente al cartoon más desaforado. Higadillos saltarines y zombies nazis, combinación imbatible. Tras una marciana pero muy domesticada incursión en Hollywood con HANSEL & GRETEL, que daba menos de lo que prometía, el noruego Tommy Wirkola regresa a su nevada patria para regalarnos una secuela que (¡oh sorpresa!) supera a la original. Como ya conocemos el precedente, el bueno de Wirkola se limita a recordar la primera a los más despistados en un montajillo rápido y en cuestión de diez minutos ya estamos pringados de sangre hasta los belfos. Sí amigos, DEAD SNOW 2: RED VS DEAD (impagable título) va directa y al grano, abrazando la comedia negra (o roja, más bien) con ímpetu, irreverencia y determinación, sin hacer prisioneros. El holocausto zombie-nazi se desparrama ante nuestros curtidos ojos con gracia y salero, sin secuencias de relleno, con más presupuesto, más zombies y personajes con algo más de enjundia que en la original, tirando de cierto regustillo yanqui que no le va nada mal al invento (esos nerds del Zombie Squad), un cocktail que, ahora sí, es explosivo y plenamente disfrutable de principio a fin. Wirkola, también guionista, va trufando el ajustado metraje de ideas muy locas y bizarras, con lo que cada secuencia tiene su puntito macarra y cómico, una ingeniosa trama que deriva, por supuesto, en una batalla campal a plena luz del día en la que están implicados zombies rusos, zombies nazis, un tanque, el protagonista en chandal con superpoderes, un zombie adolescente ex-paralítico de buen corazón y mal karma (recuerdo del entrañable Bud del maestro George A. Romero en DAY OF THE DEAD), un noruego emo-gay y el ya mentado Zombie Squad. ¿Qué más queréis para combatir los calores del verano, malandrines? Ah sí, la utilización más cerda que se recuerda del célebre Total Eclipse Of The Heart de Bonnie Tyler. Impagable.

- Lo mejor: esta vez sí, más es mejor, eliminando además toda la morralla insustancial de la primera parte. Directo y al grano (de pus). Queremos cierre de la trilogía a la voz de ya.

- Lo peor: los policías, muy insulsos entre tanto festival de la tripa


  CABEZAS