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FEAST / EEUU/ 2005
Director: John Gulager
Guión: Marcus Dunstan y Patrick Melton
Producción: Wes Craven, Matt Damon, Ben Affleck y Chris Moore
Música: Stephe Edwards
Fotografía: Thomas L. Callaway
Intérpretes: balthazar Getty, Henry Rollins, Josh Zuckerman, Krista Allen, Navi Rawat, Clu Gulager, Jane Wade, Jason Mewes

Un variopinto y nutrido grupo de personas quedan atrapadas en un mugriento bar de carretera en medio del desierto, acechados por unos asquerosos monstruos con ganas de marcha y muy mal despertar. Poco a poco todos los humanos van siendo escabechados hasta que sale el sol. Éste es todo el argumento de FEAST, no habría mucho más que contar salvo que...

- A los 8 minutos ya se han presentado TODOS los personajes (y no son pocos), definidos a la perfección mediante unas tronchantes "fichas" con sus características e incluso un delirante apartado con su"esperanza de vida".

- A los 10 minutos el héroe irrumpe escopeta en mano, da un épico discurso de supervivencia y espeta la frase "yo soy el tío que os va a salvar el culo"

- A los 11 minutos al héroe le han arrancado la cabeza.

- A los 13 ya hay cuatro muertos y sangre por todas partes.

- A los 15 minutos yo ya estoy vendido, me aprieto el cinturón y a disfrutar como un enano de este sangriento festín...

Si hay algo por lo que destaque FEAST (además de que es jodidamente divertida y tiene un ritmo infernal que te deja sin resuello) es su capacidad para frustar (para bien) las expectativas del respetable (que a priori son pocas). La fórmula es deliciosa: agarra por el cuello todas las convenciones del género que conozcas y retuércelas hastas provocar la sorpresa constante con una materia prima poco favorable, todo eso sin que la peli deje de funcionar nunca y sin convertirla, estrictamente, en una parodia, sino preservando su identidad en todo momento. No escatimes en gore salvaje, sangre por hectolitros, líquidos viscosos y situaciones delirantes, algunas dignas de la comedia física del cine mudo. Crea la sensación de que "puede pasar cualquier cosa" (ni héroes ni niños están a salvo, amigos). Sazona el festín con algunos ingeniosos juegos referenciales. Sé un poco guarrete: haz que tus monstruos se muestren sexualmente activos. No dejes nunca que el espectador se te adelante. Sírvase con abundante birra fría y buena compañía.


Ganador del Project Greenlight, un reality show yanqui en el que se buscaban nuevos talentos, apadrinado por Matt Damon, Ben Affleck y Wes Craven, el novato John Gulager consigue financiación (poca) para montarse esta delicia gore con aromas ochenteros y una muy cuidada estética que por momentos resulta bastante bizarra. Despreciando por completo el rollo digital, aquí todo es puro látex (como a mí me gusta) y los monstruos marionetas o tipos con disfraces, muy efectivos por cierto. Los personajes están perfectamente diferenciados y, oh sorpresa, resultan carismáticos sin dar un protagonismo expreso a ninguno. Todo el elenco perfecto y con alguna sorpresa: Balthazar Getty (definido es su "ficha" como "el tonto del pueblo") y Henry Rollins (ex-vocalista de los punkarras Black Flag y de su propia banda, la Rollins Band), que ya coincidieron en la magistral CARRETERA PERDIDA de David Lynch, estan geniales. Clu Gulager, experto en estas lides y papá del director, aporta la experiencia y la sorna desmadrada en su rol del dueño de la cantina. Y Jane Wade (la neumática Honey Pie) aporta el porcentaje de rubia no-tan-tonta que, para sorpresa de todos, tendrá un papel muy relevante más adelante. En definitiva, una gozada completa para todos aquellos que hemos disfrutado como niños de la saga EVIL DEAD de Sam Raimi, BRAINDEAD de Peter Jackson o ABIERTO HASTA EL AMANECER de Robert Rodriguez porque, para que os termineis de hacer una idea, por ahí van los tiros... nunca mejor dicho. Una excelente y vibrante reivindicación de la más descacharrante y talentosa Serie B, un modo de hacer cine que parece muerto. Esto es lo que hay. Recomendadísima si todo esto te ha hecho esbozar una sonrisa.


...

Sin embargo, la cosa no acaba aquí. ¡FEAST es una trilogía señores! Lo normal en estos casos es ignorar segundas y terceras o cuartas o decimosextas partes, pero no puedo dejar de comentaros algo sobre lo que vino a continuación. Estrenadas directamente en DVD, la 2ª y 3ª parte cuentan con el mismo equipo creativo y algunas sorpresas. Aunque no llegan al nivel de FEAST, desde luego siguen sin dejar indiferentes. Vamos al lío.


FEAST 2: FLOPPY SECONDS


Continuación directa de la primera parte, la hermana gemela de una de las escabechadas en el bar, motera y lesbiana, descubre el percal y clama venganza. La acción sale del garito a las calles de un pueblo, por lo que el planteamiento general cambia aunque se recuperan algunos de los personajes que sobrevivieron a la matanza (esa pobre Honey Pie, permanentemente apalizada y cubierta de sangre)... pero todo lo demás sigue igual y se acentúa, y de qué manera. Los rasgos más bizarros, macarras y asquerosos de la original se multiplican por cien (inenarrable la autopsia a uno de los monstruos) y la aparición de nuevos personajes, cada cual más freak, resultan un soplo de aire fresco. Atención a los dos enanos luchadores mexicanos y a todo lo que ocurre con su abuelita, desternillante. El delirio y un extraño sentido del absurdo campan a sus anchas en una secuela sorprendente y muy estimable, a pesar de que por momentos resulte bastante más casposilla que su predecesora. Ideas geniales, muy poca auto-censura (atentos al la escena del salvamento del bebé, y cómo termina la cosa) y la hilarante constatación de que los monstruos son una panda de enfermos sexuales. Su final, no ya abierto sino abrupto, empalma directamente con...



FEAST 3: THE HAPPY FINISH


... una estrambótica carambola, la muerte segura que anunciaba el final de la anterior no es tal, y la acción continúa exactamente en el pueblo y por las alcantarillas, en lo que resulta más una ampliación directa de la segunda que otra cosa. Sin duda la más floja de las tres, bastante idiota y caótica y pediendo el sentido por momentos, el "todo vale" del que hace gala la peli resta muchos enteros, pues del guión perfectamente engarzado de la primera pasamos a un cacao gratuíto y llevado directamente a los terrenos de la comedia desmadrada, pero con mucha menos gracia. El tercio final resulta incomprensible y muy mal rodado (no se ve un carajo), pero todo esto se recompensa con esos apuntes de genio que se mantienen en toda la saga. La lección del manejo de armas del cow-boy musculoso a la rubia es genial. El Profeta, un geek que cree tener control sobre los monstruos mediante su audifono, delirante. Uno de los protas de la anterior se pasa (literalmente) todo el metraje con un tubo atravesándole la cabeza del mentón a la frente, y sus diálogos están subtitulados porque no se entiende nada de lo que dice. Y un tal Jean-Claude Segal va perdiendo miembros y acaba luchando contra los monstruos sin brazos y a patadas, en un claro homenaje a la secuencia del Caballero Negro de LOS CABALLERO DE LA MESA CUADRADA, de los gloriosos Monty Python. Y el final de la trilogía, absolutamente delirante y non-sense, ver para creer amigos... y según nos canta el mariachi ¿habrá un FEAST 4?

En sesión doble, bocatti di cardenali para los estómagos más curtidos. Pura diversión.

- Lo mejor: las sorpresas constantes, el travieso sentido del cachondeo

- Lo peor: algunas secuencias de acción resultan un poco confusas


CABEZAS

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