Culpables

Golfos

Filmografia

Parque Temático

Visionarios


MACHETE / EEUU / 2010
Dirección: Robert Rodriguez y Ethan Maniquis 
Guión: Robert Rodriguez y Álvaro Rodriguez
Producción: Elizabeth Avellan, Robert Rodriguez y Rick Schwartz
Música: Chingon
Fotografía: Jimmy Lindsey
Montaje: Robert Rodriguez y Rebecca Rodriguez
Diseño de producción: Christopher Stull
Vestuario: Nina Proctor
Interpretación: Danny Trejo (Machete), Steven Seagal (Torrez), Michelle Rodriguez (Luz), Jessica Alba (Sartana), Robert De Niro (senador McLaughlin), Jeff Fahey (Booth), Lindsay Lohan (April), Cheech Marin (Padre), Don Johnson (Von)


 Vaya mes de octubre que llevo amigos. Entre el curro, que me tiene totalmente abducido, y un par de fines de semana de total juerga fuera del hogar, apenas he tenido un rato de relax para sentarme a escribir por estos lares, así que voy a intentar darle un pequeño empujón al asunto y retomo con una que seguro ya habeis visto todos/as. Aunque no era el trailer más sorprendente de los cuatro insertados en GRINDHOUSE, ese insólito retro-proyecto perpetrado a cuatro manos entre Tarantino y Rodriguez que aquí nos llegó mutilado en dos partes, perdiendo así su esencia y gran parte de su gracia, el falso trailer de MACHETE, digo, sí que se hizo el más popular entre la parroquia, tanto como para empujar al buen Robert Rodriguez a rodar la película completa. Dicho y hecho. Sólo tres años después de su hilarante PLANET TERROR (y con SHORTS en medio, otra de sus pelis infantiles), el vengador mexicano con la agrietada jeta de Danny Trejo llega a la gran pantalla por todo lo alto, y dispuesto a no dejar títere con cabeza. Si nunca has comulgado con el cine de Robert Rodriguez, si los conceptos  explotation o serie B setentera no forman parte de tu vocabulario, mejor pasa a otra cosa.


Robert Rodriguez rueda mucho, rápido y barato, epítome palmario y real de lo que en otro ámbitos más "intelectualizados" se viene a llamar cine independiente. En su rancho de Texas, Rodriguez & Familia disfrutan de un completo miniestudio (los Troublemaker) que abarcan todos los procesos de producción hasta el corte final, por lo que sólo se relaciona con las majors para labores de distribución de sus películas. Este control total del desarrollo de sus obras supone, sin aditivo alguno, otorgarle la categoría de autor total, o dicho de otra modo: Rodriguez es creador y responsable absoluto de sus películas, para lo bueno y lo malo. MACHETE da exactamente lo que promete, en grandes dosis y con una notable falta de vergüenza y contención. Hija directa del concepto que se reivindicaba con fervor en GRINDHOUSE (acaso la única, pues Tarantino viró a su propio mundo en MALDITOS BASTARDOS), el prólogo de esta historia (de lo mejor de la peli) pone las cartas sobre la mesa con su ritmazo tremebundo, su tendencia a la hipérbole sangrienta, tetas y culos, torrente de referencias, desparramo visual, violencia comiquera y, aquí viene la gran novedad, un discurso militante más allá del divertimento puro y duro.


Todos sabemos que el chicanoamericano no es precisamente amigo de las sutilezas, por lo que todo en MACHETE está expuesto con la delicadeza de una patada en la entrepierna, desde los diálogos a la puesta en escena, pasando por el montaje (soberbio, porque no es casual que su montador figure como co-director en los créditos, un detalle que honra a Rodriguez, al igual que hizo con Frank Miller en la fabulosa SIN CITY), las desmesuradas y excelentes actuaciones y ese mensaje pro-inmigración mexicana que, de tan evidente y caricaturesco, quizás pierda algo de efectividad. Picando de aquí y de allá en su película, tan multirreferencial como siempre, pero centrándose en el "cine de venganza" de los 70, Machete, el personaje, es un trasunto chicano, feo y malencarado de cualquier Charles Bronson de esos tiempos, trasmutando la evidente ideología neofascista de aquellas películas en su polo opuesto a base de mala leche y humor negro,  al modo que Paul Verhoeven utilizó en los informativos televisivos insertados en ROBOCOP y STARSHIP TROOPERS (sobre todo), de los que los tronchantes anuncios protagonizados por Robert De Niro en MACHETE son herederos directos, tanto o más reveladores cuando buceando por Youtube uno puede encontrar similares comerciales "reales" protagonizados por algunos senadores untraderechistas texanos. Así pues, el discurso militante de Rodriguez, tan delicado como unos gallumbos de esparto, insisto, juega la baza de la "discriminación positiva" en clave de esperpento, pues todos los personajes mexicanos de MACHETE militan en el bando de los íntegros, mientras que casi todos los blancos norteamericanos resultan un repugnante catálogo de desperdicios éticos (a excepción del personaje de Jessica Alba), impresión que, además, Roberto subraya con un  climax final que juega con cachondearse de la mítica batalla de El Álamo por pura acumulación (secuencia en la que se juntan TODOS los personajes de la peli, transformados y trastornados, a cada cual más delirante), sustituyendo a los nativos norteamericanos por una panda de chicanos revolucionarios muy enajenados que no dejan piedra sobre piedra.


Finalmente, no puedo dejar de insistir en el tremendo casting de la peli, apuntalado por unas interpretaciones sencillamente extraordinarias, una panda de actores y actrices que se nota que gozan sobremanera dentro de este desmadre, todos y todas sabiendo en la liga en la que juegan. No es la primera vez que Rodriguez trufa una de sus pelis con un batallón de estrellas (ahí está ÉRASE UNA VEZ MÉXICO como ejemplo negativo para una mediocre película en la que le salió el tiro por la culata), pero esta vez ha dado en el clavo por completo. Si la presencia del nombrado Robert De Niro es hasta cierto punto sorprendente, con su mejor interpretación en años (teniendo en cuenta que toda la peli ha costado lo que este señor cobra por cualquiera de sus comedietas sobre familias disfuncionales), es que Steven Segal está sorpendente (y orondo) como villano repulsivo adicto a las katanas, peleandose en cada secuencia con su acento chicano; Jeff Fahey y Don Johnson bordan sus respectivos desechos humanos con medida autoparodia; las chavalas, excepto Lindsay Lohan, cuyo papel es puramente publicitario, están tremendas, en especial Michelle Rodriguez, que destila potencia y encanto a partes iguales, hasta cuando no lleva una ametralladora encima; y para redondear el pastel tenemos los agradecidos papelitos para Cheech Marin y Tom Savini, sendos freaks habituales de la casa. Y no, no me olvido de Danny Trejo, puro carisma y parquedad gestual de granito bien entendida, al estilo de Clint Eastwood en sus años mozos, que debe decir menos de quince frases en toda la peli, en el que es su primer protagonista tras veinticinco años de carrera. Así pues y contra todo pronóstico, MACHETE, puro pulp tex-mex ideologizado, es una de las mejores y más disfrutables pelis de la ya dilatada e irregular filmografía de Robert Rodriguez, un tipo al que se le pueden señalar muchas carencias, pero no la de la honestidad.

PD: por supuesto y más que nunca,  imprescindible en v.o.s.



- Lo mejor: el elenco al completo se divierte y nos divierte, ¡chapeu!

- Lo peor: ritmo irregular en su tramo central y un guión, en el fondo, algo fofo

  CABEZAS



0 vituperios: