Culpables

Golfos

Filmografia

Parque Temático

Visionarios



EDEN LAKE / INGLATERRA / 2008
Dirección y guión:
James Watkins
Producción:
Christian Colson y Richard Holmes
Música:
David Julyan
Fotografía:
Christopher Ross
Montaje:
Jon Harris
Diseño de producción:
Simon Bowles
Vestuario:
Keith MaddenInterpretación: Kelly Reilly (Jenny Young), Michael Fassbender (Steve Taylor), Thomas Gill (Ricky), Jack O'Connell (Brett), Thomas Turgoose (Cooper), Jumayn Hunter (Mark), Finn Atkins (Paige), Bronson Webb (Reece)

¿Cuántas maneras existen de contar la misma historia? ¿Desde cuántos puntos de vista? Algo así me estaba preguntando yo a los 15 minutos de EDEN LAKE, pero se me pasó pronto. Afortunadamente para mi disfrute, a los 30 minutos toda mi masa neuronal estaba absorta con los sangrientos vericuetos y segundas lecturas de este modélico e intenso "survival horror", ese subgénero del terror que ha renacido con fuerza desde hace unos años.


Aunque parezca de coña, el "survival horror" existe desde el cine mudo, si bien cualquier horror ya es de por sí es bastante survival. Pienso en EL MALVADO ZAROFF (1932), la crónica de una cacería humana, pero no fue hasta finales de los 60 cuando la cosa se puso realmente seria. Por un lado esa bárbara joya de John Boorman titulada DELIVERANCE. Por otro el clásico por excelencia del género, esa peli que todo el mundo recuerda mucho más gore de lo que en realidad es, tal es su fuerza, LA MATANZA DE TEXAS. Tomando cosas de ambas y mutando, esta ecuación dio fruto a unos cuantos engendros fílmicos y después desapareció en el tiempo, devorada por los psicópatas con máscara escabechando adolescentes promíscuos. Como todo en el mundo del cine es cíclico, a comienzos de este siglo el personal mira a los 70 de nuevo y el subgénero de las carreras por el bosque renace con increíble ferocidad, pero ahora habla en francés.


El Malvado Zaroff: supervivencia entre el cartón-piedra

Alexandre Aja estrena ALTA TENSIÓN, y algo pasa. De pronto todo el mundo gira su cabeza hacia allí, y se ven sorprendidos por un geiser de sangre y rabia: L´INTERIEUR, FRONTIERE(S), MARTYRS arrasan entre el personal con una pringosa ola de frescura, atrevimiento y una factura técnica impresionante, y no es para menos. Hollywood recluta a todos y cada uno de ellos y los pone en nómina. Aja estrena el remake de LAS COLINAS TIENEN OJOS (muy superior en todo a su original setentero) mientras la onda se expande como una plaga. Desde Australia llega la estupenda WOLF CREEK, y los ingleses, que también han visto cómo el género florece en su casa, se ponen las pilas con EDEN LAKE. Incluso aquí nos atrevemos con cosas como BOSQUE DE SOMBRAS, una esforzada pero interesante película que al final se revela como un remake escondido de DELIVERANCE. Y esto sólo nombrando las buenas, porque ya os podeis imaginar toda la caterva de subproductos lamentables que anda vagando por ahí.


Jenny: antes

Muy bien, pero... ¿qué pasa con EDEN LAKE? Pasa que es perturbadora. El debutante James Watkins contruye (con guión propio) una odisea de lenta cocción, intenso sabor y salvaje regusto, no tanto por los litros de sangre desparramados sino por el inquietante subtexto implícito. Con un estilo muy clásico y controlado y bastante minimalista, esta historia tan vulgar de la parejita que se va a pasar un fin de semana romántico a la orilla de un lago (y todo lo que siempre viene a continuación) engancha sin saber muy bien por qué desde los primeros minutos, creando un sutil clima que incomoda y tensa las cuerdas, aún sin que se haya derramado la primera gota de sangre. Una pequeña discusión muy común entre la pareja y un grupo de macarrillas adolescentes que les están molestando en su plácida escapada es suficiente para hacer saltar las alarmas, quizás por la lograda naturalidad con la que se muestra. De hecho, toda la historia de EDEN LAKE está teñida de una leve "familiaridad" en ciertas situaciones y personajes (de esos que podemos encontrarnos en la vida real) que hace que los bestiales hechos que se narran lleguen a perturbarnos. Porque aquí no hay ni el más mínimo reducto sobrenatural, y no sólo eso, sino que lo que Watkins nos deja caer poco a poco es demoledor a poco que uno esté al tanto del mundo en el que vive. No es la primera vez ni mucho menos que se trata el asunto de los "niños asesinos", pero aquí no hay trama sectaria hollywoodiense (LOS CHICOS DEL MAÍZ), ni parábola cerca de los totalitarismos (EL PUEBLO DE LOS MALDITOS) o ejercicios de terror puro con pretensiones culturetas (nuestra ¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN NIÑO?). No, aquí sólo hay una panda de adolescentes vulgares y violentos que no saben distinguir la línea que separa un acto de vandalismo del sadismo más cruel. Niños que no son estereotipos, niños que te puedes encontrar en la esquina de tu calle o en la página de sucesos del periódico, con un evidente desprecio por la vida pero también con muchas carencias afectivas. Niños que graban las palizas con sus teléfonos móviles. Niños que respetan más a su perro que a su mejor colega. Y eso sí que acojona, amigos.


Jenny: después

Lo bueno de EDEN LAKE, además, es que sabe retomar el pulso cuando la cosa se va de las manos. Hay una parte central muy cercana al exceso, la cosa se descontrola por minutos y la película se dirige como un misil hacia la mediocridad, sin saber muy bien si arrojarse al "survival" al uso u ofrecer algo más por el mismo precio. Lo cojonudo es que con el último tercio,de nuevo Watkins recupera el pulso y rubrica la película con unos minutos finales estremecedores que no hacen sino subrayar la idea principal. Un final que se acerca triunfal a la tesis de Michael Hanneke en la famosa FUNNY GAMES. Recomendada.

El poster para los EEUU...

- Lo mejor: la capacidad de incomodar
- Lo peor: su indecisión por qué película contarnos en buena parte del metraje


CABEZAS





0 vituperios: