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CORALINE / EE.UU. / 2007
Dirección: Henry Selick.
Guión:
Henry Selick; basado en el libro de Neil Gaiman.
Producción:
Bill Mechanic, Claire Jennings, Henry Selick y Mary Sandell.
Música:
Bruno Coulais.
Fotografía:
Pete Kozachik.
Montaje:
Christopher Murrie y Ronald Sanders.
Diseño de producción:
Henry Selick.
Doblaje original
: Dakota Fanning (Coraline Jones), Teri Hatcher (madre), Jennifer Saunders (señorita Spink), Dawn French (señorita Forcible), Ian McShane (Sr. Bobinsky), Keith David (gato), John Hodgman (padre), Robert Bailey Jr. (Wybie Lovat).

Todo el mundo asocia la maravillosa PESADILLA ANTES DE NAVIDAD con Tim Burton, algo injusto sólo en parte. Evidentemente, el macabro cuento navideño tiene el sello visual y la impronta comercial del célebre director neogótico, pero todo el trabajo sucio (dirección incluída) lo hizo este genio de la animación stop-motion llamado Henry Selick. Con LOS MUNDOS DE CORALINE, al fin se ha resarcido para siempre jamás, y de qué manera amigos... Un absoluto triunfo artístico que pone en su sitio el tantas veces defenestrado cine de animación, una técnica de contar historias que demasiadas veces resulta pueril y otras tantas trata a los niños como idiotas. Afortunadamente esta película se codea con las maravillas de Pixar y Miyazaki, demostrando una vez más que la inteligencia y el talento no conoce ni de falsas fronteras tecnológicas ni de herramientas, ya sean éstas la tinta y el papel, el ratón y el monitor o el alambre y la espuma.


Tras la regulera JAMES Y EL MELOCOTÓN GIGANTE (aún con producción burtoniana) y la fallida aunque curiosa MONKEYBONE (mezcla de animación y acción real con algunos hallazgos geniales), Selick concentró todos sus esfuerzos en llevar a la gran pantalla el cuento infantil de Neil Gaiman, reconocido guionista de cómics (suyos son SANDMAN, STARDUST, 1602 o mi preferido, ORQUÍDEA NEGRA) y ultimamente también novelista de éxito. Cinco años después (tres de preproducción y dos de rodaje) ya tenemos en nuestras pantallas LOS MUNDOS DE CORALINE, una verdadera joyita que, además, es la primera película de animación stop-motion de la historia concebida directamente para su proyección en 3D. Lamentablemente yo he visto la peli en su versión "normal" (pero en pantalla grande, eso sí), así que sólo puedo imaginar sus virtudes tridimensionales, que si se aproximan a lo que imagino, podrían hacer de esta película una obra maestra de la historia de la animación. Queda dicho.


Para empezar, ésta es una de esas películas con esa magia especial capaz de interesar tanto a niños como adultos por igual, de hecho, quizás un crío demasiado pequeño pueda quedar traumatizado con algunas de las imágenes y conceptos (algunos de ellos muy oscuros y terribles) que pueblan esta asombrosa película. ¿Una peli de "terror infantil"? Quizás esa sea su mejor definición, lo que nos lleva directamente a una de sus fuentes más directas, esa obra maestra de la literatura universal llamada ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS, transformada en CORALINE EN EL PAÍS DE LAS PESADILLAS para la ocasión. Coraline es una niña vital, inteligente y fantasiosa que acaba de mudarse con sus padres a un nuevo caserón que comparten con tres pintorescos vecinos: en el ático el sr. Bobinsky, un extravagante artista circense de origen ruso que domina el noble arte de amaestrar ratas; en el sótano, dos viejas y orondas actrices jubiladas de varietés que coleccionan perros disecados. Pronto se hace amiga de Wyborn, un chaval verborreico de su misma edad, y de su enigmático gato negro. Sin embargo, el tremendo ansia de diversión de la niña y su curiosidad por la vida pronto chocan con la gris existencia de sus progenitores, dos insípidos especímenes de mediana edad únicamente interesados por su trabajo: escriben un catálogo de botánica, pero odian la tierra y las plantas. Ignorada en su propia casa y aburrida hasta las trancas, Coraline descubre de pronto una vía de escape a sus inquietudes: una pequeña puerta sellada en el salón que da paso a... otro mundo, o mejor dicho, a una vida alternativa. Con total naturalidad la niña cruza el umbral y entra en su "otra casa", donde conoce a sus "otros padres", un trasunto de dobles de los suyos propios pero que se desviven por hacer que la vida de la cría sea plena y feliz a base de cariño, diversión, fantasía y pura imaginación. Incluso el gato habla y se muestra mucho más afable. Cada vez más enganchada a esta realidad paralela (a la que ella considera un simple sueño, pues siempre la visita de noche), deja pasar un detalle crucial: todos los seres que la habitan (excepto el gato) tienen unos fríos botones negros en lugar de ojos...


Llegado a este punto, me descubro a mí mismo como un ente babeante ante tamaña demostración de belleza formal y de encanto en los personajes y de la historia. Es complicado describir la hermosa calidez visual que envuelve toda la peli, esa suave paleta de colores poco saturados capaces de dotar de vida a un mundo propio, la gracia de la animación y la delicadeza de la música, la perfección formal en todos sus aspectos, una suavidad general sutilmente teñida, no obstante, por un fuerte sentimiendo de inquietud: así es, ante la aparente felicidad y los alegres delirios de Coraline en su "otra vida", algo crece en el ambiente, cada vez más inquietante... y ¡pum! una cajita con dos botones y una aguja y una propuesta bastante gore dan la vuelta a la historia. No es cuestión de destripar lo que sucede a continuación, pero sí decir que en este momento LOS MUNDOS DE CORALINE recupera el sabor clásico de los cuentos de toda la vida, de las historias de hadas y brujas y de toda la carga de profundidad levemente malsana que suelen contener. El idílico mundo alternativo de Coraline degenera poco a poco en un oscuro relato de fantasmas y brujas en el que una palabra, la MUERTE, empapa toda la narración, prolija en detalles sórdidos y terroríficos, pivotando siempre sobre un elemento tan inocente como un par de botones. Los romanos tapaban los ojos de los muertos con monedas, y los ojos siempre se han considerado las "ventanas" del alma... El amiguito de Coraline se llama Wyborn, fonéticamente idéntico a "¿Why born?", y un largo etc.... Es glorioso disfrutar como un enano (como un niño, caramba) del delirium tremens que Selick orquesta con mano firme en aras de llevar a Coraline a la madurez (relativa), a la toma de conciencia acerca del mundo real y de la infinita capacidad de asombro que alberga el ser humano. Una fascinante historia para niños diseñada para asustar a los mayores que ya han perdido la inocencia.


- Lo mejor: la arrebatadora belleza de cada fotograma, y el tétrico discurso subliminal

- Lo peor: pequeñas caídas de ritmo, por otra parte poco importantes


CABEZAS



5 vituperios:

Alexcore dijo...

No pasa de este finde que viene, el domingo me voy a verla en 3d con mi hijo... ja ja ja...

Karba dijo...

Vais a gozar los dos, seguro.

Después pásate por aquí y me comentas qué tal la "experiencia 3D" ;)

kILL_Yr_Ydols dijo...

oye... una tontuna que se me ocurre (al ver ese lavado de cara que le has hecho a SGdMZ)...
¿una etiqueta para las cabezas?
10 cabezas, 9 cabezas... (ah... y en los colaboradores y sin ánimo de criticarle... te sobra uno, juas...)

Karba dijo...

Eh, buena idea lo de etiquetar las cabezas, como hacía mi bisabuelo en la morgue, tomo nota sr. Ydol.

Por otras partes, ¿te estás autoexcluyendo de la construcción de esta santa casa? ¿no volveremos a disfrutar de ningún Fotodrama nunca más? ¿alguna ley bloggera impide ser colaborador y seguidor al mismo tiempo? ¿por qué tanto odio?...

kILL_Yr_Ydols dijo...

Estimado Sr. ZombieBoy... me refería a que mi mínima y esporádica colaboración no merece tan destacado reconocimiento en SGdMZ... no te preocupes que seguiré incluyendo a mi pausado ritmo más hurtos... "¿posado o robado?" se preguntaban... ¡robado, por supuesto!