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NO ONE LIVES / EEUU / 2012
Aunque recientemente ha participado en el film de episodios PARIS, I´LL KILL YOU, todavía inédito, no sabíamos nada de Ryûhei Kitamura desde el buen sabor de boca que nos dejó con la nada fácil adaptación de Clive Barker MIDNIGHT MEAT TRAIN, de 2008. Con NO ONE LIVES hay cambio de perspectiva, aunque no de género. Fiel al terror puro y duro pero ahora sin elementos sobrenaturales, Kitamura tira del slasher psicopático al uso, género que reconozco que cada vez encuentro más y más aburrido, para, sin revolucionar nada, insuflarle nuevos aires y jugosos detalles. Mostrando al psycho desde el mismo arranque (un psicópata enamorado y viajero, hay que aclarar) pero situándolo en una posición novedosa (será la presa durante el primer tercio), su atípico comienzo puede descolocar un poco al respetable, pero sitúa con acierto las piezas en el tablero de lo que va a ser un sangriento juego. Un juego para el terrorífico asesino (imaginaos a un modelo de Calvin Klein con la mirada fija en tí y cubierto de sangre hasta las cejas, con la jeta de un sorprendente Luke Evans) y un juego para el espectador aficionado a estas lides, que a la media hora ya estará saltando de gozo en el sillón. Porque es NO ONE LIVES un divertimento directo, salvaje y sin pretensiones, alegremente exagerado, un despiporre gore que, aunque en su tramo final utiliza todos y cada uno de los tópicos del género, tiene en sus bien explícitas entrañas algunas imágenes y momentos para el recuerdo (atención al primer escondite del asesino). Una gamberrada desfasada e inverosímil en la que Kitamura despliega, aunque con menor potencia que en MIDNIGHT MEAT TRAIN, todas sus armas de dirección y puesta en escena. NO ONE LIVES no aportará nada al espectador casual, pero es una gamberrada macabra y hasta cierto punto sorprendente para nuestros maltrechas retinas, una relativa bocanada de aire fresco en el estancado subgénero del slasher. Nada más que eso (y nada menos).
- Lo mejor: que bajo su falsa apariencia de "más de lo mismo" respire una película tan divertida, macarra, inverosímil y bruta como NO ONE LIVES
- Lo peor: en el fondo no es más que una jugosa broma para los estómagos más curtidos
CABEZAS
PACIFIC RIM / EEUU / 2013
Todavía dolido por la cancelación de AT THE MOUNTAINS OF MADNESS, el bueno de Guillermo Del Toro se refugió en la producción mientras lograba una financiación millonaria para su nuevo capricho personal, el más gigantesco juguete que el mexicano jamás ha tenido entre manos. Hay algo de vendetta personal hacia los cegatos ejecutivos que le negaron su ansiada adaptación de Lovecraft (en esencia, PACIFIC RIM es una historia 100% lovecraftiana, pero revestida de furia de blockbuster y oropeles oxidados). Para empezar, los personajes de este ruidoso mamotreto son más planos que la suela de un zapato, y tanto da si el musculado héroe vive su vida heroica o muere atragantado por su propia testosterona. Especialmente vergonzante en esta debacle resulta la pelea a puñetazos de los dos machos alfa en medio del pasillo. La mayor parte de los diálogos o se dedican a soltar eslóganes o son directamente ridículos, o las dos cosas. ¿Es pues PACIFIC RIM un completo bluf?. Pues nada de eso, porque todo lo demás en esta película es una puta pasada. Dicen que el diablo está en los detalles, y es precisamente ahí donde la personalidad de Del Toro asoma y coge aire. Los secundarios están mucho mejor escritos que los genéricos protagonistas. Guillermo rueda las larguísimas luchas de titanes (más de la mitad del metraje son puras leches formato king size) como nadie lo ha hecho hasta ahora, a años luz de la confusión y carencia de ideas de unos TRANSFORMERS, por ejemplo. La peculiar plástica de su mirada inunda sin mucha estridencia cada fotograma de esta película (atención a los traumáticos recuerdos de la chica) y no hay un solo momento de aburrimiento en la cinta. Ni uno. El problema es que la ambición sólo se ha quedado en el terreno presupuestario, no en el concepto. Apenas hay un esbozo de la calidad y calidez humana de los HELLBOY, por ejemplo. Sin embargo y por alguna extraña razón, PACIFIC RIM da sopapos en la cara a cualquiera que juegue en su misma liga financiera (tipo los mentados TRANSFORMERS, pero también mierdas como BATTLESHIP y el lamentable remake de GODZILLA, por ejemplo). Tanto que no le encuentro mucho sentido a seguir rodando películas de monstruos gigantes. Será infantil y superficial, un puro entretenimiento de verano. Será una peli alimenticia y a la cola de sus mejores obras. Pero vibrar así mientras Mazinger Z se da de hostias con Cthulhu no tiene precio. No hay nada más guay.
- Lo mejor: los detalles y la personalidad de Guillermo del Toro en un producto que en otras manos podría haber sido una basura
- Lo peor: un guión sin sorpresas y unos diálogos (y discursos), en general, lamentables
CABEZAS
BYZANTIUM/Inglaterra/2012
El periplo intermitente de Neil Jordan por las aguas del fantástico siempre ha dejado películas muy interesantes. Con BYZANTIUM regresa al terreno conocido que en su momento le otorgó visibilidad mundial: el vampirismo. Si ENTREVISTA CON EL VAMPIRO era producto de su tiempo, una visión hipergótica y ultrarromántica del asunto de los chupasangres, debidamente operística, espectacular y barroca, BYZANTIUM arroja un tono mucho más oscuro, frío, intimista y reflexivo. Profundamente actual. Es BYZANTIUM un film sobrio y contenido en todos los sentidos, de una cadencia pausada y abundantes silencios rotos sólo por algún que otro alarido y puntuales surtidores de sangre. La profunda desolación y melancolía de sus imágenes (algunas de ellas de una potencia abrumadora, como las cataratas que se vuelven sangre cada vez que se realiza una conversión) calan en la piel mientras que la trama en realidad discurre por caminos ya explorados desde LET ME IN (la sueca), a la que BYZANTIUM le debe no pocos hallazgos y que parece que ya está creando escuela. Es también el recorrido existencial de una madre y su hija, mujeres acosadas (es ésta una obra profundamente feminista en cierto sentido) que se niegan a claudicar, que siguen adelante perseguidas por violentos hombres sin ética, todo apoyado por la magnífica química entre Saoirse Ronan y Gemma Arterton, ambas dos complementarias y clavando sus respectivos y jugosos personajes. Eso que llaman "sensibilidad poética" se cuela cada cierto tiempo en las imágenes, y el uso de las metáforas visuales que Neil Jordan practica desde la mítica EN COMPAÑÍA DE LOBOS consigue insuflar vida y crear empatía con estos dos seres de la noche. Ya os podéis imaginar que BYZANTIUM es una película densa y que requiere cierto esfuerzo, pero los resultados emocionales y estéticos merecen la pena. De esas que crecen en el recuerdo. Y nominada a mejor poster del año. Hermoso.
- Lo mejor: la sensibilidad sin estridencias de Neil Jordan, que eleva la película a un nivel superior
- Lo peor: momentos excesivamente morosos y algún que otro subrayado sobrante
CABEZAS
STINGRAY SAM / EEUU / 2009
A ver cómo demonios os puedo hablar de STINGRAY SAM sin morir en el intento. Aunque tiene 6 episodios, no es una serie. Tampoco es un largometraje exactamente, ni un corto. Está rodada en blanco y negro y en formato 4:3, pero no es una peli experimental. Es ciencia-ficción. Y comedia. También western futurista. Una space-opera. Aventuras. Y un musical con 6 canciones, por supuesto. Cory McAbee además de dirigir, escribe guión y canciones y canta y toca el banjo e interpreta al protagonista, un showman en un garito de Marte. El presupuesto es ridículo. El tono desconcertante. Pero en sus 61 minutos de duración no despegué la vista de la pantalla, sorpresa tras sorpresa, y con buena cantidad de carcajadas. Sí, os va a recordar a los engendros de Ed Wood (ese vestuario y decorados), y a las animaciones de Terry Gilliam (esos collages). A la inocente ciencia-ficción de los 50 y a cine indie más modernete, todo a la vez. Pero el mastuerzo de McAbee, contra todo pronóstico, logra que toda la cosa tenga personalidad propia e incluso nos regala algunas imágenes que son pura filigrana visual dentro de los inexistentes medios económicos (atención al mini-robot), y cada una de las canciones es una delicia. Esto es auténtico cine marciano e independiente, independiente de verdad. Aunque os parezca una chorrada, un ridículo o algo realmente tonto, jamás será una pérdida de tiempo: no se puede dar más por 61 minutos, amigos. No hay que dejarla pasar. Uno de esos casos en los que la búsqueda de las joyitas más raras y escondidas da sus frutos. Es que ya soy muy fan de STINGRAY SAM. ¿Y sabéis lo mejor? Cory McAbee tiene otra película, THE AMERICAN ASTRONAUT, que ya está en linea de salida en Sesión Golfa. No hace falta que lo diga: recomendada.
- Lo mejor: su original formato, bizarro encanto y tendencia a ese humor absurdo que tanto me gusta
- Lo peor: que sólo sean seis episodios, ¡secuela (o segunda temporada) ya!
CABEZAS
PD: para los escépticos, aquí va el trailer y una de las canciones, THE FREDWARD SONG, un clásico. Pero no os recomiendo verlos si de verdad os queréis sorprender...
THE PURGE / EEUU / 2013
Hay cosas que sigo sin entender. THE PURGE (que nuestros siempre creativos distribuidores han rebautizado como LA NOCHE DE LAS BESTIAS (¡!), quizás pensando que LA PURGA era un concepto demasiado elevado para nuestros cerebros) ha sido el estreno sorpresa en EEUU de los últimos meses. Con un presupuesto de 3 millones de dólares y una campaña de promoción de 20 (lo que viene a confirmar el concepto del séptimo arte que tiene la industria), las alabanzas se han propagado por doquier. Junto con THE CONJURING de James Wan, ha formado una especie de dupla terrorífica veraniega que ha movido al personal en plan masivo y ha puesto en los noticieros el cine de género (ayer vi un entusiasta reportaje sobre la película de Wan en Intereconomía, y todavía no había empezado a beber...). Dicen que su idea central es original y provocadora. Pues a mí me pareció sencillamente inverosímil y mal desarrollada, una mera excusa para darnos otra ración de más de lo mismo. Hablan de thriller distópico y revolución en el subgénero de las home invasions. ¿Dónde? ¿Cuándo? El contexto de política-ficción no es más que eso, un paisaje en el nunca se profundiza, y en cuanto a la novedad de las "invasiones del hogar", brilla por su ausencia, a no ser que se refieran a las absurdas decisiones de algunos personajes (¿por qué la hija maciza no se esconde junto con su familia en la "panic room" y se dedica a vagar por la casa gimoteando sola con una linterna?) y de los propios guionistas (¿a qué viene que los malos lleven máscaras cuando esa noche el crimen es legal?). También se comenta una lectura social crítica y moralidad ambigua. Sí, parece que en algunos momentos THE PURGE va a plantear algún tema interesante (o al menos incómodo para el espectador), pero en seguida la cosa se aborta con un disparo, un grito, un flashazo de linterna o un estacazo en la nuca. No hay tiempo para la reflexión y las frases supuestamente "críticas" son puro cliché. THE PURGE es una película cobarde porque no se atreve a escarbar en la (para algunos) sugestiva idea de partida, se desarrolla por los más formularios derroteros, sus personajes son planos y sin vida (en especial el cargante malo de la función, uf) y finalmente resulta más que complaciente, minimizando el posible riesgo a cero. Una pena que sean películas como THE PURGE las que lleguen al público masivo debido a una efectiva campaña de marketing, mientras que otras muestras muy superiores de este (sub)género, como la también yanqui THE STRANGERS o la española SECUESTRADOS, hayan pasado absolutamente desapercibidas.
- Lo mejor: narración trepidante, dirección efectiva y duración ajustada
- Lo peor: que otra vez nos vendan puro humo desde los USA
CABEZAS
WORLS´S GREATES DAD / EEUU / 2009
Dentro de lo que han dado en llamar "nueva comedia americana" (siempre se les olvida especificar "norteamericana") todavía hay sorpresas que descubrir. Reconozco que esta panda, con Judd Apatow a la cabeza (aunque son muchos más) me reconcilió, por ejemplo, con la comedia romántica, subgénero del siempre abominé sin medida. Al que no tenía (todavía) en el punto de mira era a Bobcat Goldthwait, que además de disfrutar de un nombre genial, ya tiene carrera a sus espaldas. Mayormente, uno se enfrenta a WORLD´S GREATEST DAD por el gancho del Robin Williams y en su primer tramo no hay demasiadas sorpresas: disección de la clase media yanqui con grandes dosis de acidez y sus gotas de escatología. La película se deja ver con una sonrisa cómplice en la cara y ocasionales destellos de talento en los diálogos: Robin Williams cumple. Pero entonces irrumpe como un terremoto ESE brillante giro de guión (os confieso que me dejó tieso) y la película arranca de verdad, asumiendo que todo lo anterior no era más que una presentación de personajes. Es entonces cuando esta comedia sube de nivel y se dirige como un toro desbocado hasta su implacable resolución. Trenzada con una inusual mezcla de cierta ternura, considerables dosis de mala leche y, sobre todo, una audacia en su desarrollo que puede llegar a resultar muy extraña, pero reconfortante, WORLD´S GRATEST DAD, además, supone la mejor interpretación de Robin Williams de los últimos 15 años, personalísimo actor que parecía relegado de por vida a secundarios freaks en comedietas de baja estofa. Aquí mr. Williams rubrica con verdadera maestría un papel eminentemente trágico, que es de lo que se nutren las mejores comedias. Habréis observado que me he cuidado muy mucho de no desvelar nada de la trama: mejor así, me lo agradeceréis, porque WORLD´S GREATEST DAD es una de las comedias (negras) más inteligentes y desafiantes de los últimos años, y es mejor encararla completamente virgen. Magnífica. Por mi parte, ya tengo en la recámara la siguiente película de Goldthwait, GOD BLESS AMERICA. Este tipo promete.
- Lo mejor: traspasar los límites de lo predecible con un férreo guión plagado de valentía, conflicto y capas de significado, y el sutil y excepcional trabajo de Robin Williams
- Lo peor: excepto por algunos detalles puntuales, su puesta en escena es bastante plana e impersonal
CABEZAS
STOKER / EEUU / 2012
Que el surcoreano Park Chan-wook iba a dar el salto a Hollywood era algo que estaba cantado, la única duda era concretar el cuándo y el cómo. Por mi parte, trato de no prejuzgar: ni bueno ni malo a priori, todo depende del resultado. Aunque todavía persisten industrias estatales muy potentes, el cine cada vez es más transnacional, y dentro de poco la nacionalidad de una película será algo imposible de discernir. Como debe ser. Vista STOKER, lo que es un misterio para mí es por qué uno de los cineastas más personales del planeta (y no son tantos, oiga) se decidió para su periplo hollywoodiense precisamente por este guión. Y lo subrayo porque STOKER es una película esquizofrénica: el trabajo de Park Chan-wook es, sencillamente, arrebatador y exquisito, pero de vez en cuando se escuchan voces en el devenir de sus dolorosamente hermosas imágenes, voces de un guión infinitamente mediocre, una serie de diálogos inanes escritos por un tal Wentworth Miller que, siendo benévolos, en otras manos serían pasto de un soporífero telefilm de sobremesa de tercera regional. La historia, que pretende ser hitchcockiana (digo yo), analizada en frío es una amalgama de suspense chusco y miradas al infinito que no llevan a ninguna parte. Pero ahí llega nuestro coreano favorito para agarrar al toro por los cuernos y, desde la primera secuencia, llevarse el pastel a su poético, erótico y oscuro universo. Si STOKER no es un descalabro, y no lo acaba siendo, es gracias, una vez más, a la mirada del cineasta. Park Chan-wook es esa clase de directores que, con cada nueva obra, parecen reinventar el cine: no desde una perspectiva histórica, claro está, sino desde el flujo de sensaciones que es capaz de transmitir, desde la poética de su mirada, que convierte la belleza y el enigma de sus imágenes en significado no verbal, en puro arrebato sensorial, y tirando del tópico, en puro cine. Haced la prueba: las mejores secuencias de STOKER son aquellas en las que no hay una sola linea de diálogo, no las necesitamos, pues el discurso creativo del coreano va por otros derroteros, apoyado por la habitual pavisosa Mia Wasikowska, que rubrica aquí su mejor interpretación hasta la fecha. Repele un poco Nicole Kidman, más que nada por el incomprensible destrozo que se ha hecho en la cara (pelirroja, eras una de mis actrices favoritas, ¿por qué esa máscara de bótox?) y la tercera pata de la historia, Matthew Goode (el garrafal error de casting de WATCHMEN), cumple con su papel. Así pues, sí STOKER es una película notable (que no sobresaliente) lo es sólo y exclusivamente por el trabajo de Park Chan-wook, que vuelve a demostrar que de un mal guión sí puede salir una buena película. Aun siendo su obra menos potente (os recomiendo rescatar la anterior y algo olvidada THIRST), es una película de Park Chan-wook. Y eso ya es mucho.
- Lo mejor: la demostración palmaria de que el trabajo de un cineasta tras la cámara puede levantar una película que en otras manos habría sido infumable
- Lo peor: el guión
CABEZAS
ANTIVIRAL / Canadá / 2012
Un futuro cercano. Corporaciones médicas con estancias en blanco aséptico. Planos estáticos con puntuales desenfoques. Mucho silencio y frialdad expositiva. Agujas hipodérmicas por doquier. Máquinas mutantes. La enfermedad como mercancía. El cuerpo humano como origen del terror. Si a cualquier cinéfilo le ponen encima de la mesa estos parámetros, como el perro de Paulov salivará y la respuesta será unánime: David Cronenberg. Los genes son puñeteros, pero la voluntad artística debería ser una elección. Para bien y para mal, ANTIVIRAL, la ópera prima de Brandon Cronenberg, está ligada a la obra de su padre. Quizás sea algo injusto, pero es imposible sustraerse de esa influencia frente al moroso, estilizado y frío universo que Cronenberg Jr. nos propone por decisión propia. Película de combustión lenta y cadencia que quiere ser hipnótica, ANTIVIRAL parte de una idea tan brillante como perturbadora: en una sociedad vacía las enfermedades de los famosos se convierten en mercancía, inyectarse sus virus una forma de simbiosis con las celebrities, y comer filetes de VIPS genéticamente tratados lo último en gastronomía. Syd trabaja para una de estas empresas, pero en sus ratos libres testea los virus que vende en su propio cuerpo, como un yonqui de la enfermedad, hasta que su obsesión por una de esas celebridades le llevará demasiado lejos... ANTIVIRAL no es una película de fácil digestión y tiene el peligro de que su hermosa estética y sus abundantes silencios existenciales funcionen como un somnífero. Conectar con su enchufe conceptual es la premisa básica para poder valorar (y disfrutar) esta extraña película que, además de la indiscutible mano de Brandon para crear una personal y potente plástica audiovisual, descansa sobre los frágiles hombros de Caleb Landry Jones, que desarrolla un trabajo sensacional a partir de su peculiar físico en esta kafkiana historia. A pesar de sus arritmias, sus pretensiones exageradamente artys, y la inevitable y odiosa comparación con su señor padre, ANTIVIRAL es un debut en el largo que ya quisieran muchos. De esas que te van minando las neuronas poco a poco y te acaban dejando mal cuerpo, cual supuraciones de un sistema capitalista enfermo. Ahora queda la prueba de fuego: certificar si con su segunda película tendremos dos Cronenbergs a los que seguir. Estaremos atentos, Brandon.
- Lo mejor: su brillante y enfermiza idea central y la indiscutible habilidad de Brandon para crear imágenes personales, aunque el conjunto sea un ejercicio de mímesis hacia la obra de su padre
- Lo peor: un tramo medio excesivamente moroso y petrificado, en el que la trama se congela y la película se niega a avanzar mientras Brandon, cual onanista, se recrea en la propia potencia de sus imágenes
SMILEY FACE / EEUU / 2007
Cada espectador suele tener sus propias filias cinéfilas: a unos les gusta el cine de submarinos, a otros las películas de juicios, incluso hay gente que disfruta con Adam Sandler. Yo me pierdo por las películas con/sobre drogas, sobre todo si exploran la vena recreativa (se aceptan recomendaciones para ampliar mi colección). Algunas de ellas se encuentran entre mis películas fetiche. Y en esto Gregg Araki es un experto amigos. Araki es uno de los puntales del llamado (cómo nos gustan las etiquetas, oiga) new queer cinema, se mueve en la órbita del cine con/sobre adolescentes cañero-underground, junto a especímenes como Harmony Korine o el temible Larry Clark, pero muchos de sus fans vieron en SMILEY FACE una sonora bajada de pantalones frente a la industria, supongo que por el protagonismo absoluto de la pizpireta rubia Anna Faris, mayormente conocida por sus comedietas mainstream de encefalograma plano y la criminal saga SCARY MOVIE. Imagino que esos mismos fans, simplemente, no han visto la película. No se puede decir precisamente que sea un producto comercial una comedia que arranca con una Anna Faris muy fumada que escucha voces subida a una noria y que termina compartiendo con el mundo entero las páginas del Manifiesto Comunista (literalmente). Todo lo que sucede en medio es pura diversión y desenfreno amigos, con la primera película de la historia cuya protagonista se pasa TODA la película, pues eso, entre fumada y muy fumada. No hay el más mínimo juicio de valor sobre el consumo de hierba (gracias Araki) y sí una certera y descacharrante plasmación audiovisual de los procesos mentales que la marihuana provoca en la estructura del pensamiento (impagables los diversos planes para salir airosa de la cada vez más rocambolesca situación). Rápida, ingeniosa, sorprendente y muy divertida, desde cierto punto de vista un auténtico tour de force interpretativo. Desde ya Anna Faris es mi payasa favorita. He disfrutado SMILEY FACE como un autentico enano. Dicho lo cual, me voy de fin de semana a poner mi cinéfilo trasero en remojo. Hasta la semana que viene.
- Lo mejor: su frescura, ritmazo, ingenio y la Faris
- Lo peor: ¿su final es nihilista, moralista, comunista, o todo lo contrario?
ROOM 237 / EEUU / 2012
Ilustrados catedráticos me decían en tiempos de facultad que hay determinadas películas que corren el riesgo de sobre-interpretarse debido a la inexplicable fascinación que provocan en determinados espectadores. O dicho de otro modo: el que quiere encontrar, encuentra. Obviamente, esto es aplicable sólo a un 1% de las películas, pero cuando ocurre es un ejercicio apasionante para el que sólo necesitas dos condiciones: amar el cine y tener una obsesión previa. EL RESPLANDOR de Stanley Kubrick, sin duda, ha sido y será uno de estos films multicapa, siempre preparado para ser diseccionado por el espectador más dispuesto. Justo en aquellos tiempos universitarios tuve que elegir una adaptación cinematográfica para un trabajo teórico, y mi elección fue precisamente THE SHINING. Mis conclusiones fueron tres: es una obra maestra del séptimo arte, le da mil vueltas al original literario desde cualquier punto de vista... y encierra misterios que soy incapaz de resolver. Pues años después llega Rodney Asher y se inventa algo así como el documental subjetivo-paranoide, a costa, precisamente, de esta maravilla de Kubrick. ROOM 237 trata de resolver sus enigmas trazando nueve teorías que basculan entre la duda razonable, el delirio paranoico y, directamente, el abuso de sustancias psicotrópicas. Bien, la cosa se sustenta en una premisa válida: la peli no va de un tipo que se vuelve tarumba y trata de escabechar a su familia en viejo hotel desierto. A partir de aquí, hagan juego señores: THE SHINING es un metáfora del genocidio indio por parte de los colonos pero simultáneamente también sobre el genocidio judío perpetrado por los nazis. Es una actualización del mito del Minotauro y su laberinto. Por supuesto, una confesión encubierta de Kubrick sobre su participación en el popular montaje acerca del "falso" alunizaje del Apolo. También especula sobre arquitecturas imposibles, significados freudianos y, mi favorita, pretende hacernos creer que Kubrick planificó la película para poder ser vista simultáneamente hacia delante y hacia atrás, una sincronía que hace que encajen imágenes superpuestas para dar un nuevo significado...
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| Genocidio indio en una lata de sopa |
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| Me alegro MUCHO de verle, señor Torrance |
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| Cuentos infantiles VS Danny |
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| Sincronía total: Jack es el Jocker |
Todo esto nos lo cuentan una serie de voces (nunca vemos sus rostros) cuyo único punto en común es su entusiasmo y su absoluta falta de vergüenza al exponer sus teorías (entrañable resulta el paisano que se cree perseguido por el FBI y la NASA). En manos de cada uno queda deglutir y asimilar todo o parte de la propuesta. Es evidente que alguno de los argumentos esgrimidos son indiscutibles (los juegos visuales geométricos y su significación subliminal, los falsos errores de raccord) y otros, directamente, parecen carne del Cuarto Milenio de Iker Giménez. En lo personal, me quedo con la hermosa parrafada acerca del "genio aburrido". Así que, fanáticos de Kubrick en particular, aquí tenemos un extravagante festín que no hay que dejar pasar, lo vais a disfrutar como enanos. Los demás quizás sólo vean a un grupo de frikis discutiendo sobre sus propias obsesiones, porque sólo hay una verdad irrefutable: Stanley Kubrick estuvo (y estará) siempre un paso por delante de todos los demás. Un genio del arte del s.XX.
- Lo mejor: es todo un festival de datos, detalles, teorías y paranoias, independientemente de que te provoquen el asombro, la inquietud o, directamente, la carcajada
- Lo peor: como documental en sí tampoco es gran cosa
CABEZAS
THE HAND / EEUU / 1981
Todo el mundo conoce a Oliver Stone. Polémicas aparte, un cineasta de raza capaz de lo mejor y lo peor y lo que está en medio. Lo que no todo el mundo sabe es que, como Coppola, comenzó su carrera en las fangosas aguas del cine de terror de bajo presupuesto. Tras la casi inédita y prácticamente amateur SEIZURE de 1974, Stone repite género con THE HAND, esta vez con suficiente apoyo financiero y Michael Caine de protagonista absoluto, justo en esa época en la que este enormísimo actor estaba pasando la habitual pitopausia profesional (no eres joven ni tampoco lo suficientemente maduro). Adaptación de la novela homónima de un paisano llamado Mark Brandel, una especie de Stephen King de tercera regional, ésta es, efectivamente, la historia de una mano. Dibujante de cómics de cardado imposible en plena crisis matrimonial pierde su mano derecha en una aparatoso (y suficientemente gore) accidente de tráfico. Mala cosa. Incapacitado para seguir dibujando, su vida comienza una cuesta abajo existencial mientras su mano cercenada, versión zombificada de la entrañable "cosa" de la Familia Addams, toma las riendas de su subconsciente y se dedica a escabechar a todo el que le toca las narices. Esto sería un despropósito total si no fuera por dos factores. La dirección de Stone, sorprendentemente contenida y sobria (aunque ya con destellos rarunos, como usar el blanco y negro en algunas secuencias al azar...), que da un vicioso cariz psicosexual a la trama, y unos diálogos algo más trabajados y veraces de lo habitual en este tipo de productos, y, por supuesto, el sólido trabajo de Michael Caine, que logra por sí solo que la película mantenga el interés de principio a fin, incluso en ese epílogo tan ochentero que, una vez más, homenajea el último plano de la inmortal PSICOSIS. Para completistas y curiosos.
- Lo mejor: su viciosa y enrarecida atmósfera y Michael Caine, claro
- Lo peor: los efectos especiales y ataques de la mano, viejunos y al borde del ridículo
CABEZAS
THE BROTHERS BLOOM / EEUU/ 2008
Entre la estupenda BRICK (revisitación del cine de instituto en clave de thriller) y la reciente LOOPER (personal visión de la ciencia-ficción vía viajes en el tiempo), el bueno de Rian Johnson dirigió THE BROTHERS BLOOM, una semidesconocida comedia de enredo que, creo, ni siquiera llegó a estrenarse en España. Uno de esos Expedientes-X de imposible explicación a poco que uno eche un vistazo al reparto. ¿Por qué semejante ninguneo? Es un misterio, amigos. Sobre todo cuando termina la función y uno se queda plenamente satisfecho de esta deliciosa comedia que agarra por los belfos toda la tradición del cine de "grandes estafas" y, una vez más, se la lleva a su propio terreno. Dicen que la comedia es el género más complicado, pues se basa en personajes y, lo más jodido, un preciso timming que si no funciona todo se va al carajo. Pues THE BROTHERS BLOOM tiene todo eso y un poco más. Un cuarteto protagonista escrito con precisión y mucha, mucha gracia. La Penélope que interpreta Rachel Weisz es de antología, una genialidad; Adrian Brody está estupendo y por una vez esa expresión constante de tristón-sólo-quiere-un-amiguito no resulta cargante; Mark Ruffalo (ese gran actor) borda, quizás, el personaje más flojo y Rinko Kikuchi nos regala el contrapunto friki, esa inolvidable pirómana que sólo pronuncia una frase en toda la peli (concretamente: "fuck me!"). Aunque el amigo Johnson tira de modernez en el arranque de esta divertida historia (la infancia de los hermanos la podría haber firmado un Wes Anderson primerizo), en seguida uno se percata de que Rian (también guionista) ha puesto el foco en la comedia clásica, esa que va desde Blake Edwards hacia atrás en el tiempo hasta George Cukor. Y esto, colegas, es el mayor acierto de la película. Con una realización acorde a los tiempos, Rian Johnson rubrica una obra que es pura devoción por un tipo de comedia prácticamente extinta, elegante, frenética cuando ha de serlo (atención al descacharrante robo en el museo), netamente romántica, llena de sorpresas y espíritu aventurero y con un grupo de personajes escritos en un momento de inspiración. Puedo imaginar perfectamente THE BROTHERS BLOOM en blanco y negro e interpretada por James Stewart, Cary Grant y, por supuesto, Katharine Hepburn. Y con eso ya está todo dicho. Si no la has visto ya estás tardando en descubrir esta joyita escondida. De nada.
- Lo mejor: ejemplar comedia moderna bajo la que late un corazón clásico, y Rachel Weisz, actriz y personaje, toda ella
- Lo peor: no ser capaz de encajar determinados giros de guión o tener un día de esos en que no se tolera ni un poquito de azúcar
CABEZAS
BERBERIAN SOUND STUDIO Inglaterra / 2012
BERBERIAN SOUND STUDIO es el perfecto ejemplo de adoración por parte de un nutrido grupo de hypsters que habitualmente desprecian el cine de género pero que, no se sabe gracias a qué conexiones neuronales, alaban este tipo de propuestas hasta el hartazgo. Quizás su total cripticismo, su impostado tono arty o simplemente por seguir una corriente "exclusiva" llegan a la absurda glorificación de un producto como éste. Mirad la cantidad de estrellas que tiene el poster... BERBERIAN SOUND STUDIO, segundo film de Peter Strickland, arranca con una premisa jugosa e inquietante. El cine dentro del cine siempre ha sido terreno abonado para los juegos psicológicos, los usos del metalenguaje y desiguales ensayos acerca de la percepción de la realidad, aunque rara vez (Brian de Palma, paso al frente) se ha centrado en el (capital) tema del sonido. Rendir pleitesía al Dario Argento setentero (y al giallo en general) tampoco es nuevo en estos tiempos en los que todo es un revival (suponemos que la peli transcurre en los 70, suponemos...) y juguetear con hechuras y texturas lynchianas una buena herramienta para según que historias. Si añadimos un poco de los Coen de BARTON FINK, ya tenemos el potaje completo. Lamentablemente, este guisote no está bien cocinado. Tiene sobredosis de especias arrojadas a lo bruto, pero el caldo base es agua insípida. Donde en Lynch veo arrojo, inteligencia y contenido (sensorial y del otro), donde en Argento percibo la puesta en escena como una personalísima forma de mirar el mundo, aquí sólo encuentro artificio y confusión y me da la sensación de que Strickland no tiene ni idea ni a dónde va ni, lo que es peor, qué demonios tiene entre manos. Strickland abarrota su película de planos y secuencias asfixiantes con intención metafórica, una y otra vez, dando la impresión de que su obra es tan profunda y compleja que uno, adorador de Lynch y Argento, ni siquiera puede llegar a atisbar sus misterios. Falso, porque debajo de todos esos oropeles, de esas (ocasionales) imágenes cuidadas al milímetro, del desconcierto y la confusión, a poco que uno escarbe sólo se encuentra el vacío, la nada. BERBERIAN SOUND STUDIOS es un forzado ejercicio de estilo sin contenido real, un bombón relleno de aire. Me guardo en la chistera la posibilidad de revisar esta película dentro de un tiempo, pero ahora mismo me ha parecido algo muy cercano a una tomadura de pelo. Que lo sepan.
- Lo mejor: el trabajo de Toby Jones defendiendo su no-personaje, y la factura técnica general, mucho más interesante cuando la película quiere ser Argento en vez de Lynch
- Lo peor: no es más que un plomizo cascarón vacío
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AFTERSHOCK/Chile-EEUU/2012
Lo mejor que se puede decir de Eli Roth, cocreador de AFTERSHOCK junto con el chileno Nicolás López, es que es un tipo simpático y muy bien relacionado. En su faceta como actor es más bien limitado (ya alcanzó su techo siendo uno de los bastardos de Quentin Tarantino) y como director es un paquete (HOSTEL y CABIN FEVER). Así pues, el mayor valor del amigo Roth es su agenda, que además del mentado Tarantino y alrededores, incluye a los hermanos Weinstein (aquí también poniendo pasta), al marciano nipón Takashi Miike y un largo etc... Por su parte, Nicolás López lleva una errática carrera que oscila entre la comedia chusca, el cine de género chusco y combinaciones de ambas (como en la fallida SANTOS). Presentada en Sitges 2012, AFTERSHOCK apesta a pacto entre amiguetes. Si la cosa comienza como una versión chileno-políglota de RESACÓN EN LAS VEGAS (aquí Portobello), luego la cosa deriva a lo bruto a una especie de film de catástrofes (terremotos y tsunamis, amigos) con estructura de slasher con abundantes chorretones de hemoglobina, un thriller gore, o algo así. Arriesgado cambio de tercio a mitad de película que casi resetea de nuevo la historia, obligando al espectador a cambiar el chip de la comedia descerebrada al cine de supervivencia extrema con (impostado) tono dramático. Y ahí es donde más chirría la cosa: lo que comienza con un grupete de tarados simpáticos de fiesta en fiesta, personajes bien escritos y bien diferenciados entre sí dentro de su simpleza (liderados por Pollo, lo mejor de la función), luego se convierten en carne para la picadora a los que, en un garrafal error de tono, López pretende dar poso dramático cuando minutos antes no lo tenían (la subtrama esa de túneles, fetos y abortos no hay por dónde cogerla), con constantes giros de guión a cada cual más tremendista. Pues eso, casi dos películas en una que, dependiendo del humor, te puede parecer una chorrada divertida o una verdadera tomadura de pelo. Aprueba por la mínima.
- Lo mejor: es muy entretenida
- Lo peor: su chusquero guión
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INSENSIBLES/España/2012
Sesión Golfa echa el cierre del periplo por lo más mejor de NOCTURNA 2013 con una de las representantes españolas del certamen: INSENSIBLES, primer esfuerzo en el largo de Juan Carlos Medina. Antes de entrar en harina, tengo que felicitar a los dos organizadores del festival, Luis M. Rosales (dire de SCIFIWORLD, el mejor magazine de cine fantástico en español que se publica hoy en día, no me cansaré de gritarlo), y Jose Luis Alemán, director de la dupla VALDEMAR y propietario de la productora LA CRUZADA. Si no fuese por el delirante y muy beodo palmarés oficial (del que sólo se salva el Premio del Público para I AM A GHOST, y que sólo se puede explicar como una decisión estratégica y cero "artística"), poco o nada ha empañado la estupenda labor de estos dos monstruos y sus colaboradores, que con un presupuesto mínimo (sin ayudas públicas, of course) han hecho malabares para traer a Madrid justo el evento cultural que tanta falta nos hacía. Bravo por ellos, y a lo que vamos. A la contra de la opinión generalizada, pienso que aún hay mucho que decir sobre la Guerra Civil Española y sus años posteriores, muchas historias que contar. No existe otra manera de cerrar heridas que sacando las pústulas al sol y dejar que cicatricen, no enterrándolas bajo el olvido, convirtiéndolas en un tumor crónico. Y, en parte y con las formas del cine de género y tirando de poética terrible, de eso va INSENSIBLES, siguiendo la estela del magistral dueto que Guillermo del Toro rodó en España (EL ESPINAZO DEL DIABLO y EL LABERINTO DEL FAUNO) y que, casualmente, ha coincidido con el reducido estreno de otra curiosidad de este nuevo subgénero, EL BOSQUE de Oscar Aibar, pequeña y estimable miniatura que corre el peligro de caer en el olvido inmediato si no lo remediamos. Narrada en paralelo en varias lineas temporales, los dos arranques del film (el accidente de coche y el encierro de los niños) son espectaculares. Medina (con ayuda en el guión de Luiso Berdejo) va hilvanando sin prisa pero sin pausa una compleja trama preñada de piezas de distintos géneros. Al drama vital y los oscuros secretos del pasado hay que añadirle una enfermedad extraña, mad doctors, nazis y torturas, todo envuelto por una densa atmósfera que, como influencia principal, tira más del siempre infravalorado Agustí Villaronga (¿recordáis TRAS EL CRISTAL o EL MAR?) que de la luminosa poética del amigo Del Toro. Debido a esta alambicada estructura, INSENSIBLES corre el peligro, precisamente, de sumir al espectador en la confusión, puesto que los dos motores de la película tardan demasiado en arrancar (los que responden a dos preguntas consecutivas: ¿quién soy yo? y ¿quién es Berkano? no lo hacen hasta mediado el metraje), y realmente hay cierto desequilibrio de interés entre ambas lineas temporales, que a veces se entorpecen entre sí, incorporando nuevos personajes cada cierto tiempo de forma un tanto chusquera. Como ejercicio de estilo y texturas ominosas INSENSIBLES funciona muy bien, con algunos momentos de alto octanaje dramático y oscura belleza (las secuencias del niño en la soledad de su celda) pero, en su afán por mantener en vilo al respetable se toma algunas licencias difíciles de tragar (lo relativo a la "creación" de Berkano, demasiada elipsis para algo tan crucial en la trama) y se arriesga con un final discutible como poco, aunque perfectamente coherente con el subtexto de la película entera, el que nos habla de los monstruos de la guerra, de la anestesia vital como enfermedad crónica y de la incapacidad de empatizar con el prójimo. Película irregular e imperfecta, de muchas capas, pero con los suficientes momentos interesantes (algunos muy brillantes) y valentía como para tenerla en cuenta. Nos vemos en NOCTURA 2014, amigos.
- Lo mejor: su voluntad y riesgo para evitar los caminos más trillados del "cine de la guerra", buscando nuevos maridajes estilísticos (aunque algunos no encajen del todo)
- Lo peor: su demasiado barroca estructura que no acaba de aprovechar todo el potencial de la historia y acumula lagunas, y un par de secundarios que logran sacarte de la peli cada vez que recitan sus diálogos
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STITCHES / Irlanda / 2012
Entre tanto espíritu atormentado y seriedad dramática ya estaba faltando algo cafre y descerebrado en el NOCTURNA 2013 (más allá de la incomprensible decisión del jurado con sus premios...). STITCHES es una de esas películas de medianoche cuyos defectos y cutreces (en abundancia) juegan a su favor y que, aunque no tiene en realidad nada que la haga destacar de la media, acaba siendo un simpático divertimento muy disfrutable cerveza en ristre. El irlandés Conor McMahon, charcutero poco amigo de las sutilezas, nos trae una nueva entrega de ese extraño subgénero de los "payasos cabrones" (el fantaterror debe ser el género cinematográfico con más subgéneros, algún día habría que estudiarlo) entre cuyas más altas cotas podríamos mencionar IT o la irresistible KILLER CLOWNS FROM OUTER SPACE (de la que se anuncia secuela para este año), y ya que nos ponemos, el reciente corto TUS GRITOS ME DAN RISA. Slasher pasado de rosca desde su inicio (la fiesta de cumpleaños con los críos es memorable), en seguida la cosa parece que deriva hacia una especie de IT (otra vez) de tercera categoría, pero sólo es un espejismo, ya que los intereses del amigo McMahon no van por la psicología generacional y la pérdida de la inocencia, precisamente. Al menos esta vez los adolescentes son realmente adolescentes y no los efebos treintañeros recauchutados de las producciones yanquis (pésimos actores toda la muchachada, que incluso dejan escapar furtivas miradas a cámara de vez en cuando) y el instituto no es norteamericano-patriotil, aunque lo parezca. La película es Stitches en sí mismo, y lo cierto es que Ross Noble se lo curra y resulta un esperpento moderadamente divertido, una especie de mezcla entre el inmortal Freddy Krueger (hay incluso un guiño explícito dedicado a los más frikis de la saga, difícil de pillar) y el no menos mítico Bitelchús (sin tanta gracia, of course), así que ya os podéis imaginar que el macarrismo, el humor negro a lo bruto y el gore más descacharrante es lo que manda. Obvio, uno de los puntos fuertes de la peli, por otra parte con una fotografía muy feota y sin atmósfera, es el artesanal trabajo de efectos de maquillaje, que alcanza, dentro de sus limitaciones, altas cotas de imaginación. Casquería creativa, que diría Ferran Adriá. Y poco más que escarbar en este modesto desfase sin mayor pretensión que hacer pasar un buen rato a los más gamberros del lugar. Da lo que promete, que no es poco.
- Lo mejor: el arranque, el gore creativo y la especie de Cofradía de los Payasos Muertos (o lo que sea)
- Lo peor: el paupérrimo elenco adolescente y la cutrez visual de algunos momentos
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THE COMPLEX/Japón/2013
Vamos finiquitando NOCTURNA 2013 con la nueva película del mítico Hideo Nakata, un tipo que por sí solo creó escuela años ya en lo que se consideró una especie de "nueva ola de terror japonés", dejando patidifuso a medio mundo pero que, como suele suceder, acabó muriendo por pura repetición y cansancio. Nunca podré olvidar aquella sesión en el estreno de THE RING original en pantalla grande, que fui a ver por puro exotismo sin saber muy bien qué me iba a encontrar, y que a punto estuvo de dejarme tieso en la butaca. Tras una irregular filmografía posterior (con memorables excepciones), Nakata regresa con el enésimo intento de reverdecer laureles. Tras su buen arranque, en el que despliega toda su elegancia y ritmo sostenido, THE COMPLEX se convierte poco a poco en un caos narrativo que despliega demasiadas subtramas simultáneas y giros de guión francamente absurdos con la intención de epatar al espectador, que se pasa muchos minutos esperando esa secuencia impactante o ese momento sublime que nunca llega. THE COMPLEX es una película tramposa y francamente mal contada que, y esto es lo más grave, no logra en ningún momento encogernos en la butaca de puro terror, apenas algunos momentos de inquietud. La historia da tantos bandazos, trata de contener tantas películas dentro, que uno acaba por desconectar. Hay buenas ideas, algunas magníficas, pero no están asentadas ni desarrolladas porque Nakata busca a toda costa sorprender y marear las neuronas porque sí, sin una base sólida. Ni siquiera su climax final, que podría haber sido todo un tour de force, funciona como debiera y, lo que es peor, por momentos roza el ridículo más espantoso (el momento del ritual-exorcismo por parte de la medium y sus compinches es una risión). Una pena, pero THE COMPLEX es la enésima muestra de lo desgastado de un modo de encarar el terror que, en su momento, fue lo más fresco y acongojante del planeta. Un fiasco.
- Lo mejor: algunos momentos aislados y la elegancia de Nakata tras la cámara
- Lo peor: es muy confusa y... ¡aburrida!
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THE LAST WILL AND TESTAMENT OF ROSALIND LEIGH / Canadá / 2013
El repaso a NOCTURNA va llegando a su recta final. Sesión doble que arrancó con DARK PATH CHRONICLES, infumable mediometraje construido con retales de la webserie homónima, un casposo espanto visual a vueltas con vampiros modernetes a ritmo MTV dirigido por la otrora esperanza ochentera del fantástico Mary Lambert (¿recordáis CEMENTERIO DE ANIMALES...?). Tras tomar aire y agradecer que el ridículo vampírico durase sólo 45 minutos, comienza el esperado debut en el largo de Rodrigo Gudiño, prestigioso cortometrajista mexicano afincado en Canadá y creador del magazine online especializado en cine de terror Rue Morgue. La apuesta de Gudiño combina un extremo clasicismo formal con detalles francamente novedosos, sobre todo en el modo de cerrar la historia y su amarga resolución, inédita en una historia de fantasmas, mucho más intelectual que espectacular, por decirlo de alguna manera. THE LAST WILL... bebe con verdadera devoción de la literatura gótica clásica (por raro que suene, es una peli muy "literaria"), sin intención de modernizar el relato, pero sí de darle su toque personal. Trazos de la obra de escritores como M. R. James (y sus míticos cuentos fantasmales) o William Hope Hodgson (sobre todo por la maravillosa LA CASA EN EL CONFÍN DE LA TIERRA) conviven en una película no apta para impacientes. Gudiño se toma todo el tiempo del mundo para meter al respetable en situación mientras acompaña a su único protagonista (estupendo y contenido Aaron Poole) por su experiencia vital, sin ninguna prisa, mediante suntuosos y elegantes movimientos de cámara descriptivos que poco a poco nos van sumergiendo en la atmósfera de esta casa atiborrada de vestigios vitales, advertencias veladas y pistas por resolver. Film de atmósfera mucho más que de golpes de efecto, de exquisita puesta en escena y hermosa fotografía, cuenta además con el potente añadido de esa omnipresente voz cortesía de la gran Vanessa Redgrave (la película, desde cierto punto de vista, es ella) y que rubrica una interpretación estremecedora sin que aparezca ni un solo segundo en pantalla. Interesante paralelismo, por cierto, con la ya comentada I AM A GHOST, con la que comparte algunos puntos en común (revisión del relato de fantasmas con protagonista y escenario único y voz en off fundamental en la trama) y que con ella configuran la mejor dupla del festival. Ambas, operas primas que nos devuelven la fe en un cine de género en ocasiones tan repetitivo y desgastado, curiosamente volviendo la mirada a uno de sus elementos más clásicos. Así pues, como ya dije con el bueno de H.P. Mendoza, si Gudiño es capaz de mantener su integridad y buen hacer en próximos proyectos, tenemos cineasta para rato. Una delicatessen para los paladares más exquisitos, amigos.- Lo mejor: su personal pulso dramático y su decidida apuesta por echar la mirada atrás hacia las mismas esencias del relato de fantasmas, y el buen gusto de las referencias que maneja
- Lo peor: en algunos momentos parece que Gudiño se gusta demasiado a sí mismo y estanca el desarrollo de la historia a favor de innecesarios alardes visuales, y no puedo dejar de pensar que si THE LAST WILL... es una película notable, como cortometraje podría haber sido de matrícula de honor
CABEZAS
PD: de postre aquí os dejo el anterior corto de Gudiño, THE FACTS IN THE CASE OF MISTER HOLLOW, una maravilla de seis minutos, un puro gozo audiovisual que, simplemente, tenéis que ver.
TEXAS CHAINSAW 3D / EEUU / 2013
Continuamos con el personal repaso a NOCTURNA 2013 con la tercera revisitación reciente de la saga del entrañable Leatherface. Si el remake dirigido por el inútil de Marcus Nispel en 2003 aguantaba el tipo con dignidad y es lo mejor que ha dirigido este mastuerzo (lo que tampoco es decir mucho), su posterior precuela (EL ORIGEN, por supuesto) ya bajaba el pistón del interés hasta desembocar en esta cosa amorfa, especie de secuela directa del original (o algo) que ignora por completo la demencial y verdadera secuela de Tobe Hopper de 1986, protagonizada por un delirante Dennis Hopper (la saga siempre fue cosa de Hoppers). La función va de una cajera de supermercado que recibe una mansión como misteriosa herencia. Descubre, claro, que ella es adoptada y en realidad hija secreta de nuestra querida familia de matarifes caníbales, cosa curiosa porque, a pesar de que el entrañable clan practica la endogamia y el incesto con alegría, ella parece manufacturada de los pies a al cabeza por Playboy. Dicho y hecho, agarra a sus amigotes, que parecen el cuerpo de baile sin camiseta de Jennifer Lopez, y, furgoneta en ristre marchan camino Texas. Allí todos sin excepción se comportan como imbéciles (por no hablar del cuerpo policial) mientras que el amigo Leatherface hace lo que puede por lograr un poco de silencio y tranquilidad en su casa. En fin, esto es una hamburguesa tamaño king size que rezuma grasaza fílmica de la mala. Aunque hay cierto intento por dar una vuelta de tuerca a tan desgastada historia (aquello de equiparar víctimas con verdugos) que a la postre resulta demasiado forzado e inverosímil (y, para el que esto suscribe, ridículo), todo lo demás es pura fórmula inane destinada a engrosar las arcas de la productora por la vía de "tías y tíos buenos + gore MTV + 3D de saldo" que, además, comete la torpeza de, en su prólogo, montar un megamix audiovisual con imágenes sacadas directamente de la obra maestra original, con lo que la comparación entre la delicatessen setentera y esta hamburguesa de tercera es aún más evidente. Prescindible como una mala digestión del McDonalds.
- Lo mejor: el prólogo, que no es de esta película
- Lo peor: que la muchachada nacida en los 90 se conforme con ésto y nunca llegue a ver la original
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